Con la presencia del hijo del testigo desaparecido en 2006, quedó inaugurada una muestra colectiva de fotografías y se proyectó el documental «Un legado contra el olvido», en el sitio donde funcionó uno de los centros clandestinos donde estuvo detenido López.
«Seguiré reclamando su aparición con vida y trabajando para que no desaparezca por tercera vez», dijo Rubén, el hijo de Jorge Julio López, el testigo desaparecido el 18 de septiembre de 2006 mientras se desarrollaba el primer juicio por crímenes de lesa humanidad desde la reapertura de los procesos. Habló en el auditorio del Espacio de Memoria Ex Centro Clandestino de Detención «Comisaría 5ta de La Plata», donde se inauguró una muestra fotográfica colectiva que recupera la historia de la segunda desaparición de López.
El homenaje fue organizado por la Subsecretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos bonaerense al cumplirse 20 años de esa segunda desaparición.
Una muestra itinerante con 28 imágenes
La exposición reúne el trabajo de los reporteros gráficos Helen Zout, Gabriela Hernández, Rafael Yohai, Adela Kein, Horacio Paone y Gerardo Dell’Oro, junto a fotografías inéditas aportadas por la familia López. Consta de 28 imágenes y será itinerante, por lo que recorrerá distintas localidades de la provincia de Buenos Aires.
«Se trata de un recorrido visual que entrelaza la memoria íntima y militante con el registro documental de la lucha en las calles, reafirmando que el reclamo por Memoria, Verdad y Justicia sigue plenamente vigente», explicaron los organizadores.
El documental sobre el testimonio clave contra Etchecolatz
En la misma actividad se presentó el documental Jorge Julio López: un legado contra el olvido, realizado por Sofía Constantini, que a través del testimonio de Rubén López recupera la historia de su padre y pone en valor su aporte testimonial, pieza clave para lograr la condena del genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz.
El encuentro estuvo encabezado por el subsecretario de Derechos Humanos bonaerense, Matías Moreno, junto a su par de la Municipalidad de La Plata, Leonardo Fossati Ortega, quienes compartieron el escenario con el hijo de López y la periodista especializada en derechos humanos, Rocío López.
«Con este homenaje queremos reivindicar a López y a los sobrevivientes, cuyo testimonio permitió juzgar a los genocidas», señaló Moreno durante el acto. Y agregó:
La desaparición de Julio López buscó disciplinar; hoy continuamos exigiendo su aparición con vida y defendiendo las políticas de memoria, verdad y justicia».
Fossati, nieto restituido por Abuelas de Plaza de Mayo y coordinador del Espacio de Memoria donde nació durante el cautiverio de su madre, sostuvo: «Me emociona recordar a Julio y reafirmar que la defensa de los derechos humanos, la memoria y la difusión de estas historias es una tarea permanente, especialmente para las nuevas generaciones».
Rocío López, por su parte, recordó su labor periodística durante el juicio y destacó que el testimonio preciso y valiente de López fue fundamental para condenar a los genocidas y consolidar los juicios por la verdad y la justicia.
Una ley que ya lleva su nombre simbólico
Al cierre del acto, Rubén López agradeció a quienes sostienen la memoria y los juicios por delitos de lesa humanidad, y recibió por parte del diputado provincial platense Ariel Archanco una copia de la Ley Provincial 15.587, sancionada a fines de 2025, que establece el 18 de septiembre como Día Provincial del Testigo en Causas de Lesa Humanidad.


