El Banco Central confirmó que la empresa de Marcos Galperin tendrá antes de fin de año la habilitación para operar como entidad bancaria a través de Mercado Pago. La Bancaria vuelve a reclamar que los trabajadores del área financiera pasen a su convenio, con un salario que casi duplica al de Comercio.
La licencia para que Mercado Libre sea banco ya tiene fecha aproximada, y con ella regresa un conflicto gremial que la compañía venía esquivando desde hace años. Según informó la agencia de noticias sindicales Mundo Gremial, el Banco Central confirmó que la firma fundada por Marcos Galperin contará antes del cierre de 2026 con la autorización para funcionar formalmente como entidad bancaria a través de Mercado Pago.
El anuncio lo hizo Juan Curutchet, director del BCRA, durante el evento Nuevo Dinero. El trámite había comenzado a fines de mayo de 2025, por lo que demandó más de un año de evaluación por parte de la autoridad monetaria.
El dato económico es relevante. Pero el que abre la discusión es laboral: la empresa va a operar como banco sin que sus trabajadores estén bajo el convenio bancario.
Qué cambia con la licencia de Mercado Libre como banco
En la práctica, Mercado Pago ya funciona como una entidad financiera. Otorga créditos y préstamos, administra cuentas digitales en pesos y en dólares y ofrece herramientas de inversión. Hasta ahora lo hacía sin licencia bancaria, bajo el marco regulatorio de las billeteras virtuales y las fintech.
Con la habilitación, la compañía pasará a operar dentro del régimen bancario y podrá ampliar sus servicios bajo supervisión oficial. Desde la empresa ya habían anticipado que la licencia les permitirá desarrollar nuevos instrumentos de inversión y líneas de crédito dentro de su modelo totalmente digital.
La ambición no es menor. Cuando se presentó la solicitud, el presidente de Mercado Libre Argentina, Juan Martín de la Serna, planteó que el objetivo era construir el banco digital más grande de América Latina. En la misma línea se pronunció Alejandro Melhem, vicepresidente sénior de Mercado Pago para Latinoamérica Hispana.
Los números acompañan ese discurso. Según los datos difundidos por la propia compañía y citados por Mundo Gremial, en el segundo trimestre de 2026 Mercado Pago superó por primera vez los USD 101.000 millones en volumen total de pagos, con un crecimiento del 56% medido en dólares.
Bajo qué convenio trabajan hoy los empleados
De acuerdo con la reconstrucción de Mundo Gremial, los trabajadores de Mercado Libre están hoy repartidos entre dos encuadres. Una parte está bajo el convenio de la Unión de Trabajadores de Carga y Descarga (UTCYDRA), vinculada a la operación logística, y otra está registrada como empleados de comercio.
La Asociación Bancaria, el gremio que conduce Sergio Palazzo, no tiene representación entre el personal de la firma. No por falta de intentos: el sindicato realizó presentaciones formales para incorporar a esos trabajadores, aunque ninguna prosperó.
La postura de Palazzo es conocida desde hace tiempo. Ya en 2019 sostenía que cualquier trabajador de fintech que preste servicios financieros «tiene que estar dentro de La Bancaria» y de su convenio colectivo. Con la licencia en la mano, ese argumento gana un peso que antes no tenía: si la empresa es formalmente un banco, la discusión sobre qué actividad realizan sus empleados se vuelve mucho más difícil de eludir.
La diferencia salarial que explica la pelea
El conflicto tiene una traducción directa en el bolsillo. Según los números citados por Mundo Gremial, el salario mínimo de un empleado de comercio ronda hoy los $1,3 millones, mientras que el de un trabajador bancario se ubica cerca de los $2,5 millones.
Esa brecha de casi el doble explica tanto el interés del gremio como la resistencia que cabe esperar de la empresa. Encuadrar como bancarios a los trabajadores del área financiera implicaría un aumento significativo de los costos laborales para Mercado Libre, en un sector donde la estructura de costos baja es una de las principales ventajas competitivas de las fintech frente a los bancos tradicionales.
La Bancaria ya anticipó que reclamará el encuadre para los empleados que queden asignados a los servicios financieros de la compañía. La línea divisoria entre quienes trabajan en el marketplace o la logística y quienes lo hacen en el negocio bancario será, probablemente, el centro de la disputa.
Un debate que excede a Mercado Libre
El caso funciona como antecedente para todo el ecosistema fintech. Si Mercado Libre, la empresa más valiosa del país, termina obligada a encuadrar a parte de su personal como bancario, el criterio podría extenderse a otras billeteras virtuales y plataformas financieras que también buscan licencias o ya operan como bancos digitales.
En la provincia de Buenos Aires, el debate tiene un condimento adicional. Mercado Pago compite de manera directa con Cuenta DNI, la billetera del Banco Provincia, en pagos cotidianos, descuentos en comercios y servicios financieros para millones de bonaerenses. Una de esas entidades opera con trabajadores bancarios bajo convenio; la otra, no. La licencia del BCRA pone en evidencia esa asimetría en la competencia.
El contexto político también juega. Con un Gobierno nacional que impulsa la flexibilización laboral y que tiene en Galperin a uno de sus empresarios más cercanos, el reclamo de La Bancaria difícilmente encuentre eco en el Ministerio de Capital Humano, que es el que define los encuadramientos sindicales. La disputa podría terminar, otra vez, en los tribunales.
La pelea de La Bancaria
En los próximos meses, a medida que se formalice la licencia, La Bancaria buscaría reactivar sus presentaciones administrativas y judiciales para disputar la representación de los trabajadores financieros de Mercado Pago. La empresa, por su parte, probablemente defienda que su estructura laboral responde a la naturaleza tecnológica y comercial de su negocio.
El resultado de esa pelea marcará cómo se reconfigura el mapa laboral del sistema financiero argentino. Mercado Libre tendrá licencia de banco, pero la pregunta sobre quiénes de sus trabajadores son bancarios sigue sin respuesta.
Fuente: Mundo Gremial


