Unos 600 médicos y profesionales de residencias de salud realizaron un paro de 24 horas y se movilizaron hasta la Casa de Gobierno en La Plata. Apuntaron contra Kicillof y Milei por la caída salarial, la falta de insumos y el desfinanciamiento de los hospitales públicos.
Alrededor de 600 residentes bonaerenses de distintas especialidades de la salud pararon durante 24 horas y marcharon este jueves hacia la sede del Gobierno provincial en La Plata. La protesta, impulsada por las asambleas de residentes de la Provincia, buscó visibilizar la crisis presupuestaria que atraviesan los hospitales y centros de salud públicos.
El reclamo tuvo dos destinatarios. Los residentes responsabilizaron tanto a la gestión de Axel Kicillof como al Gobierno de Javier Milei por la pérdida del poder adquisitivo de sus salarios, la falta de insumos básicos y el desfinanciamiento del sistema sanitario.
Qué reclaman los residentes bonaerenses
Las residencias son el sistema de formación de posgrado en servicio de los profesionales de la salud. Médicos, enfermeros, kinesiólogos, psicólogos, trabajadores sociales y otras disciplinas cumplen durante varios años tareas asistenciales en hospitales públicos mientras completan su especialización.
En la práctica, los residentes sostienen buena parte de la atención diaria: cubren guardias, atienden consultorios externos e intervienen en cirugías. Por eso, cada vez que paran, el impacto se siente directamente en el funcionamiento de los hospitales.
El eje del reclamo es salarial. Los residentes denuncian que sus ingresos quedaron muy por detrás de la inflación y que la carga horaria no se condice con lo que cobran. A eso suman un diagnóstico sobre las condiciones de trabajo: hospitales con faltantes de insumos elementales y una demanda que crece a medida que más personas pierden la cobertura de obras sociales y prepagas.
No es un reclamo nuevo. En movilizaciones anteriores, los residentes de la Provincia también exigieron continuidad laboral, ya que al terminar sus años de formación no tienen garantizado un puesto en el sistema público.
Guardias, consultorios y cirugías afectadas
Según los organizadores, la medida de fuerza afectó la atención en guardias, consultorios externos y cirugías programadas en decenas de hospitales del Conurbano y del interior bonaerense.
En La Plata, donde se concentran algunos de los hospitales provinciales de mayor complejidad, el impacto se sumó a la presencia de la columna en el centro de la ciudad. La marcha confluyó frente a la Casa de Gobierno, sobre calle 6, en una zona que esta semana ya había recibido otras protestas de trabajadores estatales.
Un reclamo que interpela a Kicillof
Que la protesta apunte también contra la Gobernación tiene peso político. El gobierno bonaerense suele presentar la defensa de la salud pública como una de sus banderas frente al ajuste nacional, y atribuye buena parte de los problemas de financiamiento a los recortes de la Casa Rosada.
Los residentes comparten la crítica a la política de Milei, pero reclaman que la Provincia también asuma su parte. Es la misma tensión que expresó ATE el miércoles, cuando marchó a la Legislatura para pedir que el Presupuesto 2027 incluya los pases a planta permanente de los becarios de salud.
El contexto legislativo tampoco ayuda al oficialismo. El martes, Kicillof no logró los dos tercios en el Senado bonaerense para tratar sus proyectos de salud, entre ellos la creación de un laboratorio estatal de medicamentos y la integración del sistema sanitario. La oposición bloqueó el tratamiento por el impacto presupuestario de esas iniciativas.
Una semana de conflictos en la salud y el Estado
La protesta de los residentes cerró una semana cargada de reclamos en La Plata. A la marcha de ATE se sumó el conflicto universitario, con el fallo que ordenó al Gobierno nacional aplicar la Ley de Financiamiento Universitario, y la discusión por el Presupuesto provincial, que se convirtió en el escenario donde cada sector busca asegurar recursos.
En el caso de la salud, el problema combina varios frentes: salarios que no alcanzan, hospitales que reciben más demanda, insumos que escasean y un sistema de formación que depende de profesionales jóvenes que hoy encuentran pocos incentivos para quedarse en el sector público.
Qué puede pasar ahora
Si no hay respuesta del Ministerio de Salud bonaerense, las asambleas de residentes podrían profundizar el plan de lucha con nuevas jornadas de paro. Cada medida de fuerza vuelve a resentir la atención en los hospitales y aumenta la presión sobre una gestión que enfrenta reclamos de varios sectores al mismo tiempo.
La discusión de fondo, como en el caso de los estatales, pasará por el Presupuesto 2027. Allí se definirá si los salarios de los residentes y las partidas para insumos hospitalarios tienen un lugar en las prioridades del gasto provincial.


