Tras un fin de semana con denuncias de agresiones por parte de taxistas, los conductores de aplicaciones evalúan salir a la calle con autos y motos. La protesta aún no tiene fecha, pero podría organizarse en las próximas horas.
Los choferes de aplicaciones de La Plata analizan una nueva movilización con autos y motos para visibilizar el conflicto con los taxistas, que volvió a escalar durante el fin de semana. La convocatoria todavía no está confirmada, pero conductores de Uber y DiDi consultados por el diario El Día anticiparon que podría concretarse en las próximas horas.
El detonante es una serie de incidentes denunciados por trabajadores de las plataformas, que aseguran haber sido agredidos en la calle. Según sostienen, el clima de tensión está lejos de haberse calmado y desmienten que exista algún tipo de tregua entre ambos sectores.
Qué buscan los choferes de aplicaciones con la movilización
La protesta en evaluación sería organizada por conductores autoconvocados, que se coordinan a través de grupos de WhatsApp. En esos espacios se multiplicaron en los últimos días los mensajes de enojo por los enfrentamientos con taxistas y por los daños sufridos en algunos vehículos.
El formato que se analiza es una caravana con autos y motos, una modalidad que permite mostrar volumen en las calles de la ciudad. El objetivo sería denunciar las agresiones y volver a reclamar un marco legal que les permita trabajar sin miedo a los secuestros de vehículos ni a los cruces con los taxistas.
Las denuncias que encendieron el conflicto
Uno de los episodios ocurrió en la zona de 7 y 56. Un conductor de una aplicación aseguró que un taxista le tiró el auto encima mientras trasladaba a una pasajera. Según su relato, el incidente terminó en una discusión, y el taxista siguió su marcha hasta Plaza Moreno, donde había otros trabajadores del sector. La pasajera se asustó, se bajó de la moto y el viaje tuvo que cancelarse.
En otro testimonio, un chofer afirmó que un taxista lo insultó y lo amenazó, y que llegó a decir que estaba cansado de la situación y que podía sacar un arma. Por ahora, esas expresiones forman parte de la versión del trabajador y no hay una denuncia formal confirmada.
Los conductores también mencionaron que, dos días atrás, un compañero sufrió destrozos en su auto en la zona de la estación de trenes, uno de los puntos más calientes del conflicto.
Un conflicto que escala desde septiembre
La tensión entre taxistas y conductores de plataformas viene creciendo desde hace semanas. En septiembre, los taxistas se movilizaron para exigir al Municipio que profundizara los controles contra Uber, DiDi y Cabify. Tras ese reclamo, la Comuna anunció operativos en puntos estratégicos como la Terminal de Micros, la Estación de Trenes y los alrededores de los hospitales.
Desde entonces, los procedimientos se repitieron. En uno de ellos, en la zona de la estación, la Municipalidad informó el secuestro de 15 vehículos. La semana pasada hubo otro operativo frente a la Terminal de Ómnibus, en 42 entre 2 y 3, con autos retenidos y trasladados en grúas.
El tema también llegó al Concejo Deliberante. En la última sesión, el concejal Nicolás Morzone acusó a sectores de taxistas de actuar con métodos violentos, los libertarios reclamaron una regulación mínima y el oficialismo vinculó la expansión de las aplicaciones con la caída del empleo formal. El proyecto que pide la intervención de la Secretaría de Seguridad en los controles quedó en la comisión de Transporte.
Un vacío legal que alimenta la pelea
En el fondo, el conflicto se explica por la falta de una regulación local para las aplicaciones de transporte. Los taxistas sostienen que compiten en desventaja frente a autos que no pagan habilitaciones ni seguros profesionales. Los choferes de plataformas, muchos de ellos con ese trabajo como principal o único ingreso, reclaman reglas claras para dejar de trabajar en la informalidad.
Mientras esa discusión no avance en el Concejo, la disputa se traslada a la calle, con operativos de control, cruces entre conductores y, ahora, la posibilidad de una nueva protesta.
Presión sobre la Comuna y el Concejo
Si la movilización se confirma, podría generar complicaciones en el tránsito del centro platense, sobre todo si la caravana pasa por zonas como Plaza Moreno, la Terminal o la estación de trenes. También podría reactivar la respuesta de los taxistas, que ya mostraron capacidad de movilización en septiembre.
La presión sobre el Municipio y el Concejo Deliberante crece: sin una definición sobre la regulación de las plataformas, el riesgo es que los enfrentamientos en la calle sigan escalando.


