Sábado 7 de noviembre de 2026
Sábado 7 de noviembre de 2026
loader-image
temperature icon 18°C

CyberMonday 2026: se vendieron más productos, pero la facturación cayó 20% en términos reales

La edición 2026 del CyberMonday dejó un balance con resultados cruzados: creció la cantidad de productos vendidos, pero la facturación quedó muy por debajo de la inflación. Según datos de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), el evento movió $682.185 millones, un crecimiento nominal del 6,7% respecto de 2025.

Con una inflación interanual del 33,4%, ese aumento implica una caída real del 20% en la facturación. Así lo informó Infobae.

Los números del CyberMonday 2026

Indicador2026Variación vs. 2025
Facturación$682.185 millones+6,7% nominal / −20% real
Órdenes de compra6,5 millones−7,1%
Productos vendidos14,6 millones+20,7%
Ticket promedio$105.039+14,2% nominal / −14,4% real
Empresas participantesCerca de 800Unas 100 menos

Aun así, para las marcas participantes, las ventas de las tres jornadas equivalieron a 15 días de facturación habitual.

Más productos, menos compras

Los datos muestran un patrón claro: los consumidores compraron más unidades, pero en menos operaciones y con un gasto por compra que no acompañó a los precios.

De hecho, según un cálculo propio a partir de las cifras de la CACE, la cantidad de productos por orden pasó de alrededor de 1,7 en 2025 a cerca de 2,2 este año. Es decir, cada compra sumó más artículos, pero de menor valor.

Un ticket que alcanza para menos

El ticket promedio se ubicó en $105.039. En términos nominales subió 14,2%, pero descontada la inflación cayó 14,4%. En otras palabras, cada compra alcanzó para adquirir menos que un año atrás.

El presidente de la CACE, Andrés Zaied, describió a un consumidor que sigue apostando por el canal digital, pero de manera mucho más estratégica. Según explicó, el aumento de unidades con un ticket más bajo hace que la facturación crezca, pero no por encima de la inflación.

Qué se compró y qué no

Las categorías destacadas fueron las apps de comida, los marketplaces y el turismo. Las dos primeras están asociadas al consumo cotidiano, con compras más frecuentes y de menor monto.

En cambio, bienes durables que suelen tener peso en estos eventos, como los aires acondicionados y los televisores, registraron fuertes caídas. En el sector lo atribuyen al clima y a que muchos hogares ya renovaron esos equipos en ediciones anteriores.

Ese cambio explica buena parte del resultado: un televisor o un aire acondicionado pesan mucho más en el ticket que un pedido de comida. Cuando esos bienes pierden participación, el monto por compra se achica.

Dónde se compró

Las provincias con mayor interés e interacción durante el evento fueron Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza.

Menos empresas en la vidriera

Otro dato relevante es la participación de las compañías: las marcas adheridas bajaron de casi 900 a cerca de 800. Así, la menor oferta se combinó con un público más selectivo.

El consumo, en caída

El resultado del CyberMonday se da en un contexto de debilidad del consumo. Según la consultora Scentia, las cantidades vendidas de consumo masivo cayeron 1,2% interanual en septiembre y acumulan una baja del 2,7% en los primeros nueve meses del año.

Por canal, los supermercados de cadena retrocedieron 2,6% en septiembre, los autoservicios independientes 3,7% y los mayoristas 3,4%. Los productos perecederos fueron los más afectados, con una caída del 8,2%. Otro relevamiento, de NielsenIQ, registró una baja del 5,8% en la canasta analizada entre agosto y septiembre.

En contraste, el comercio electrónico creció 30,5% interanual en septiembre y acumula un aumento del 35,3% en el año. Sin embargo, el CyberMonday muestra que ese crecimiento se apoya cada vez más en compras chicas y de consumo diario.

Qué puede pasar ahora

El próximo gran evento de ventas online será el Black Friday de fin de noviembre. Los resultados del CyberMonday anticipan que el desafío para las marcas será sostener el volumen en un escenario de bolsillos ajustados, donde los consumidores priorizan lo cotidiano y postergan la compra de bienes durables.

Scroll al inicio