El Ejecutivo oficializó el descongelamiento salarial de ministros y altos funcionarios, con una suba que rondaría el 90%, aunque evitó precisar el porcentaje en el decreto. La medida excluye al Presidente y a la Vicepresidenta y se apoya en el superávit fiscal como condición.
El Gobierno nacional formalizó el descongelamiento de los salarios de ministros, secretarios y subsecretarios del Poder Ejecutivo. La decisión quedó plasmada en el Decreto 931/2025, firmado por el presidente Javier Milei, aunque sin detallar el porcentaje de aumento que comenzará a regir desde enero de 2026.
Aumento sin número y con exclusiones
El texto oficial evita precisar el porcentaje de la recomposición salarial, pero el gremio ATE aseguró que la suba será cercana al 90%. El incremento no será retroactivo y excluye expresamente al Presidente y a la vicepresidenta Victoria Villarruel, cuyos haberes seguirán congelados.
Salarios bajos, tensión interna y fuga de cuadros
Durante más de dos años, los sueldos de la cúpula del Ejecutivo quedaron congelados como señal política hacia la sociedad. Sin embargo, esa decisión generó tensiones internas, con ministros que cobraban alrededor de 3,5 millones de pesos y secretarios poco más de 3 millones, muy por detrás de la inflación acumulada.
El superávit como condición y como mensaje
El decreto establece una cláusula automática: si la Administración Pública Nacional registra déficit fiscal financiero, los salarios de las autoridades superiores volverán a congelarse sin necesidad de una nueva norma. El Gobierno busca así consolidar el superávit como eje central de su programa económico.
Ajuste, relato y discusión abierta
La medida llega en un contexto de recorte del empleo público, eliminación de ministerios y reducción del gasto estatal. Mientras el Ejecutivo defiende la suba como parte de una “normalización” del Estado, el silencio oficial sobre el monto del aumento vuelve a poner en debate la coherencia del discurso de ajuste y sus destinatarios.


