Miércoles 13 de mayo de 2026
Miércoles 13 de mayo de 2026
loader-image
temperature icon 12°C

Alak se mueve: reunión con Pichetto, Monzó y Bossio para construir una alternativa peronista con perfil «moderado»

El intendente de La Plata se suma a un espacio que busca diferenciarse del kirchnerismo duro y competir en 2027 con una agenda de producción, orden y estabilidad.

Julio Alak está jugando. El intendente de La Plata se reunió este martes con Miguel Ángel Pichetto, Emilio Monzó y Diego Bossio en un encuentro que, aunque se presentó como «reunión de trabajo», tiene una lectura política clara: la construcción de un peronismo que se corra del relato confrontativo y apueste a una narrativa de gestión, moderación y vocación de poder.

La foto no es casual. Pichetto, Monzó y Bossio son tres figuras que recorrieron distintos caminos dentro y fuera del peronismo, pero comparten un diagnóstico: el PJ no puede seguir siendo oposición testimonial. Necesita una propuesta que convenza a sectores que hoy miran para otro lado.

El mensaje: menos épica, más horizonte

El eje del encuentro fue explícito. Los dirigentes plantearon que la sociedad «no pide épica permanente» —la frase es elocuente— sino orden, previsibilidad y horizonte. Una crítica velada, aunque sin nombre propio, al estilo político que dominó el kirchnerismo en su etapa más confrontativa.

La agenda que proponen tiene tres pilares: trabajo, producción y desarrollo. Y una condición: recuperar la imagen de un peronismo capaz de gobernar, no solo de resistir.

Alak fue directo: «Conformar un gran frente popular y democrático, sin exclusiones, que recupere el gobierno nacional para los argentinos». Pichetto, en la misma línea: «El peronismo tiene que volver a ser una opción real de poder para la Argentina”.

Alak en el mapa nacional

Para el intendente platense, este movimiento tiene doble lectura. Hacia adentro del distrito, consolida su perfil como referente con llegada a sectores no kirchneristas, algo que le viene siendo útil en una ciudad donde el voto es competitivo. Hacia afuera, lo posiciona en una interna peronista que se está ordenando de cara a las elecciones de 2027.

La Plata, como capital provincial y ciudad con peso político propio, es una pieza en ese tablero. Y Alak lo sabe.

Lo que queda por ver es si este espacio logra tracción real o si queda como otro intento de reagrupamiento que se diluye antes de llegar a las urnas. El peronismo acumula experiencia en ambas cosas.

Si la economía no mejora y el gobierno de Milei enfrenta un escenario electoral más complicado en 2025, este tipo de espacios pueden ganar velocidad. La pregunta no es si el peronismo se reagrupa, sino en torno a qué figura y con qué programa. Alak, Pichetto y Monzó están poniendo una respuesta sobre la mesa. Falta ver si hay público.

Scroll al inicio