El gobernador convocó a los conductores de casas de estudio nacionales en Casa de Gobierno, en un encuentro que fue político antes que protocolar: el peronismo bonaerense se pone al frente de la defensa de las universidades.
El movimiento universitario que viene resistiendo el ajuste de Javier Milei tiene ahora un respaldo institucional más claro desde La Plata. Axel Kicillof recibió este mediodía a unos 20 rectores de universidades nacionales y puso sobre la mesa el apoyo explícito del gobierno provincial y del PJ bonaerense a la marcha convocada para el próximo 12 de mayo.
La reunión no fue casual ni espontánea. Se trata de un grupo de alrededor de 30 representantes de instituciones educativas que orbita en distintos espacios del peronismo y que, más allá de sus diferencias internas, tiene un punto de convergencia irrenunciable: defender los fondos que la administración Milei viene recortando desde el arranque de su gestión.
El guiño de los rectores a la provincia
En el encuentro, los rectores reconocieron el esfuerzo de la Provincia de Buenos Aires en materia de infraestructura universitaria y en la continuidad del boleto estudiantil, un beneficio que La Plata conoce bien: miles de estudiantes de la UNLP dependen de ese subsidio para llegar cada día a la Facultad.
Ese reconocimiento no es menor. Implica que, en el mapa de aliados que las universidades están trazando frente al gobierno nacional, la administración Kicillof ocupa un lugar de peso.
Una marcha con respaldo político
La movilización del 12 de mayo llega después de la histórica marcha del 23 de abril del año pasado, que desbordó calles en todo el país y tuvo en La Plata uno de sus epicentros. Ahora, el escenario es diferente: el conflicto con el gobierno nacional no se resolvió, los presupuestos universitarios siguen deteriorados y la inflación sigue licuando los salarios docentes.
Que Kicillof haya convocado personalmente a los rectores —y no al revés— dice algo sobre el posicionamiento que el peronismo bonaerense busca construir en torno a la educación pública antes de las elecciones de medio término.
Consolidación de las bases universitarias
Si el 12 de mayo logra una convocatoria similar a la del año pasado, el movimiento universitario volverá a instalar en la agenda pública la discusión por el financiamiento educativo en plena campaña electoral. Para el oficialismo provincial, que ya viene respaldando activamente las protestas, este escenario es un terreno fértil para diferenciarse del gobierno de Milei y consolidar su base en los distritos universitarios. La Plata, con la UNLP como protagonista central, será, una vez más, la ciudad que marque el tono.


