Domingo 30 de noviembre de 2025
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Amenaza de masacre en la UNLP: evacuación en Artes y una red extremista bajo la lupa

La Universidad Nacional de La Plata volvió a quedar en el centro de la escena este viernes después de que un correo electrónico con referencias a grupos extremistas anunciara un ataque armado dentro de sus facultades. La advertencia, enviada de manera masiva a distintas áreas de la UNLP, incluyó fotografías de armas largas, insultos y un mensaje directo: “Voy a hacerlo este viernes”.

La gravedad del contenido obligó a la Facultad de Artes —cuya sede principal está a metros de Plaza Rocha, un punto de alto tránsito académico y comercial en La Plata— a suspender todas sus actividades, evacuar los edificios y activar los protocolos de emergencia. Aunque el mensaje mencionaba un ataque generalizado contra “una de las sedes”, el envío llegó también a Arquitectura, Medicina, Jurídicas, Humanidades y a numerosas direcciones institucionales y personales.

Un mensaje que replica amenazas previas

El correo fue enviado desde la dirección belcebu764@atomicmail.io y llevaba como asunto “Voy a fusilarlos a todos”. Allí, el remitente aseguraba haber sido “inspirado” por el grupo 764, una red que en las últimas semanas apareció asociada a amenazas similares en la Universidad Tres de Febrero (UNTREF) y, más recientemente, en la Universidad Blas Pascal, en Córdoba. En todos los casos, las advertencias incluyeron imágenes de armas, descripciones de posibles tiroteos y menciones a transmisiones en vivo.

La réplica de elementos comunes —pseudónimos, tono apocalíptico, promesas de ataques múltiples— encendió las alarmas entre las autoridades educativas y de seguridad. Desde la UNLP confirmaron el refuerzo de la guardia edilicia, la presentación formal de denuncias y la implementación de medidas preventivas en distintas dependencias.

Quiénes son los 764 y por qué aparece su firma

Aunque el nombre suena a grupo organizado, las investigaciones internacionales coinciden en que 764 funciona más como una comunidad digital descentralizada que como una célula clásica. Surgida en foros estadounidenses desde 2020, combina estética neonazi, referencias satánicas, discursos violentos y prácticas de captación de menores. La actividad se sostiene principalmente en plataformas como Discord, Telegram o Roblox, donde circulan rituales, desafíos suicidas y mensajes que glorifican ataques armados.

En países como Reino Unido, España y Estados Unidos ya se registraron detenciones de personas que actuaban bajo este sello. Sin embargo, los especialistas advierten que no siempre se trata de integrantes formales: muchas amenazas son imitaciones, intentos de generar miedo o simples expresiones de fanáticos que buscan notoriedad en el anonimato.

En Argentina, no hay evidencia de una estructura organizada operando. Pero el patrón de mensajes, la similitud entre amenazas y la capacidad de amplificación que tienen estos grupos obligan a tratar cada caso como si pudiera convertirse en un hecho real.

Impacto en la UNLP y preocupación en la comunidad

El mensaje recibido este viernes sigue la lógica observada en otros episodios: narrativas de resentimiento, deshumanización de posibles víctimas y descripción detallada de armas. El autor asegura que “no hay vuelta atrás” y promete atacar “una de las sedes” antes de quitarse la vida.

Para la UNLP, el impacto no es solo administrativo. La suspensión de clases afecta finales, cursadas y actividades críticas del cierre del año académico. Para estudiantes de La Plata y la región, la incertidumbre generada por este tipo de episodios se suma al clima de tensión que ya dejaron amenazas similares en otras universidades del país.

Las fuerzas de seguridad trabajan ahora para rastrear el origen del correo, una tarea compleja en plataformas que permiten registrar cuentas anónimas desde cualquier parte del mundo.

Un fenómeno que crece y obliga a reforzar la prevención

La pregunta de fondo es hasta dónde puede avanzar este tipo de amenazas. Las redes extremistas digitales se expanden con velocidad, se apropian de símbolos y operan con una lógica mimética: basta una persona con acceso a armas y una narrativa de odio para que una advertencia virtual se transforme en un hecho trágico.

En La Plata, el episodio reaviva un debate que la universidad y las autoridades locales ya tenían abierto: cómo fortalecer la seguridad en un sistema que reúne a más de 100 mil estudiantes y múltiples sedes distribuidas por la ciudad, muchas de ellas ubicadas en zonas de alta circulación.

La incertidumbre persiste y, aunque la UNLP activó sus protocolos, la comunidad académica quedó atravesada por una sensación que es difícil desactivar: la idea de que un simple mail puede alterar la vida institucional de un día para otro.

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