El anuncio del intendente de Berisso, Fabián Cagliardi, de buscar un nuevo mandato en 2027 desató una fuerte reacción opositora en la ciudad. El referente berissense Pablo Swar calificó el lanzamiento de «falta de respeto» y exigió al jefe comunal que se concentre en resolver los problemas que acumula la gestión. De esta manera, la reelección quedó instalada de lleno en el debate político local.
La respuesta de la oposición
Swar fue directo en su crítica: «El intendente debería estar más ocupado en ver cómo resolver los reclamos de los vecinos, que en siete años de gestión aún no pudo resolver». También cuestionó la demora en la publicación de la nómina de funcionarios municipales, dada a conocer recién la semana pasada. Así, el dirigente opositor puso el foco en las prioridades del Palacio Municipal.
El referente berissense remarcó además la incertidumbre legal que rodea la posible reelección de los intendentes bonaerenses. Sin embargo, advirtió que el historial de la gestión Cagliardi en materia de cumplimiento de órdenes judiciales y normativas vigentes genera interrogantes adicionales. En ese marco, señaló que esa conducta forma parte de un patrón conocido en la administración local.

Siete años de gestión y una ciudad que no mejora
Desde el espacio opositor sostienen que la infraestructura urbana, los servicios esenciales y la calidad de vida de los vecinos acumulan un retroceso histórico tras siete años ininterrumpidos de gestión Cagliardi. Por otro lado, la difusión tardía de la nómina de funcionarios abrió otro frente de cuestionamiento. Asimismo, la oposición considera que ese dato revela el nivel de opacidad con el que funciona el municipio.
En ese contexto, el lanzamiento anticipado de la candidatura genera rechazo en sectores que consideran que las prioridades del intendente no coinciden con las de los vecinos. Por su parte, el cruce con Swar encendió la rosca política local y consolidó a la reelección como el eje del debate en Berisso de cara al próximo ciclo electoral.
La pregunta que queda abierta
Mientras los problemas cotidianos de la ciudad esperan respuesta, la discusión política en Berisso adelantó su reloj hacia 2027. La oposición considera que ese desfasaje entre la agenda del intendente y la realidad de los vecinos es, en sí mismo, un dato político. En tanto, el debate sobre la viabilidad legal de una nueva reelección agrega otro nivel de incertidumbre al escenario que Cagliardi pretende construir.


