Datos oficiales del INDEC y mediciones de consultoras privadas confirmaron esta semana que el consumo en supermercados y mayoristas acumula retrocesos en casi todo 2026. Como informamos en julio, el consumo masivo ya mostraba caídas pronunciadas a mitad de año. Los números de agosto y septiembre profundizaron esa tendencia y terminaron forzando un giro en el discurso del presidente.
La caída del consumo en los datos del INDEC
La caída del consumo en supermercados fue del 3,7% interanual en agosto, medida en precios constantes. Además, las ventas bajaron un 0,8% respecto de julio. En el acumulado de los primeros ocho meses del año, la contracción llega al 2,8%.
Los autoservicios mayoristas mostraron una situación similar. También cayeron 3,6% interanual en agosto y acumulan siete meses a la baja en 2026, tras un único mes positivo en enero (+1,3%). El retroceso acumulado en el año llega al 2,9%.
Los rubros más golpeados
Entre los productos de alta rotación, los lácteos registraron la caída más pronunciada: 6,6% en moneda constante en supermercados. Sin embargo, solo carnes y frutas y verduras mejoraron su facturación en el período. En mayoristas, los rubros de electrónicos y artículos para el hogar incluso cayeron en términos nominales.
El deterioro ya impacta en la estructura de las cadenas. En apenas dos meses, el mayorista Diarco cerró cuatro sucursales: Junín de los Andes, Tres Arroyos, Zárate y Jáuregui. Por otra parte, la cadena Supermercados Toledo de Mar del Plata debió rematar changuitos y góndolas con 1.042 cheques rebotados por más de $10.455 millones.
Scentia: septiembre fue peor
Los datos del INDEC corresponden a agosto. Sin embargo, las mediciones privadas muestran que septiembre profundizó el deterioro. Según la consultora Scentia, el consumo en supermercados cayó 5,3% entre agosto y septiembre. Además, los mayoristas retrocedieron 6,7% y el e-commerce —rubro que el oficialismo señala como alternativa— también cayó 3,9%.
Milei primero lo negó, luego lo admitió
La encuesta de la consultora Zentrix publicada esta semana reveló que el 65,3% de los hogares argentinos se queda sin ingresos antes del día 20 del mes. Milei reaccionó con dureza: calificó el dato de “pelotudez del tamaño de una casa” y afirmó que quienes dicen no llegar a fin de mes son “estúpidos o mentirosos”.
Sin embargo, al regresar de su gira por España, el presidente cambió el tono. “La economía no evoluciona como esperábamos”, admitió. También reconoció que “el ritmo al que baja la inflación es menor” y que “la economía se expande menos de lo que se venía expandiendo”. Atribuyó parte del problema al contexto internacional: el Estrecho de Ormuz y la guerra entre Ucrania y Rusia.
Bullrich cuestiona la estrategia
El cuestionamiento también llegó desde adentro del espacio oficialista. La senadora Patricia Bullrich recomendó al presidente que dejara de pelearse con periodistas y economistas, y que en cambio escuchara a los ciudadanos. “El problema del comerciante es real porque el consumo está complicado”, señaló. “Hay que atender al ciudadano, no discutir con el economista”, insistió.
Además, Bullrich cuestionó la estrategia de Milei de exhibir una “bazuka” de entre 75.000 y 125.000 millones de dólares para enfrentar una posible corrida cambiaria. “No podés decir que tenés USD 75 mil millones y quedarte atado a Bessent”, advirtió. Por el contrario, recomendó construir acuerdos políticos con los gobernadores para garantizar estabilidad.


