El arzobispo de La Plata aprovechó la celebración patria para interpelar a los dirigentes sobre la precarización laboral y el avance tecnológico. El intendente estuvo en la Catedral junto a la vicegobernadora Magario y otros funcionarios provinciales.
El 25 de Mayo tuvo en La Plata su ritual de siempre, pero con un mensaje que resonó más allá del protocolo: en la Catedral de la Inmaculada Concepción, el arzobispo Gustavo Carrara usó el tedeum del 216° aniversario de la Revolución de Mayo para poner sobre la mesa uno de los temas más sensibles del momento político y económico argentino: el trabajo.
Carrara, sin rodeos
La homilía del arzobispo no fue una reflexión de circunstancias. Carrara fue directo: hay trabajadores «despojados de sus derechos» que permanecen invisibles para el sistema, y los dirigentes tienen la obligación de acercarse a la periferia para entender esa realidad.
«Debemos escuchar a esos miles de mujeres y hombres que hacen fila para trabajar honradamente», afirmó el arzobispo, en una interpelación que apuntó sin distinción a dirigentes políticos, empresariales, sociales y religiosos.
También habló de inteligencia artificial, y lo hizo con una postura clara: la tecnología debe potenciar el trabajo humano, no reemplazarlo. En un contexto donde el debate sobre la automatización y el empleo empieza a instalarse en Argentina, la advertencia del arzobispo de La Plata tomó un peso particular.
Alak recogió el guante
El intendente Julio Alak participó de la ceremonia y luego reivindicó el mensaje de Carrara. Subrayó la necesidad de «construir una patria con producción y trabajo» y de que las nuevas tecnologías tengan como objetivo potenciar —y no sustituir— el trabajo humano.
No es un detalle menor: La Plata atraviesa, como buena parte del conurbano bonaerense, una situación de empleo informal en alza y sectores medios que sienten el ajuste. El mensaje del arzobispo le dio a Alak un paraguas discursivo alineado con la oposición al gobierno nacional en materia económica.
La presencia provincial
La ceremonia convocó a una nutrida representación del peronismo bonaerense. Estuvieron la vicegobernadora Verónica Magario, el ministro de Gobierno Carlos Bianco, la jefa de Asesores de Axel Kicillof, Cristina Alvarez Rodríguez, y el intendente de Berisso, Fabián Cagliardi, entre otros funcionarios, legisladores, concejales y vecinos.
La Catedral funcionó, como cada 25 de Mayo, como punto de encuentro del aparato político provincial. Y el discurso de Carrara le puso contenido ideológico a una jornada que suele quedar en los límites del ritual.
Escenario a corto plazo
El mensaje de Carrara sobre el trabajo y la tecnología llega en un momento en que el debate sobre el empleo se vuelve cada vez más urgente en la agenda política argentina. Con las elecciones legislativas en el horizonte, el peronismo bonaerense —con Kicillof a la cabeza— busca construir un discurso de contraste con el modelo de ajuste del gobierno nacional. La homilía del arzobispo, leída en clave política, les ofrece una voz institucional con autoridad moral para ese debate.


