La Cámara de Diputados bonaerense sancionó la ley que limita el uso de dispositivos durante las clases en los colegios secundarios públicos y privados. En la misma sesión aprobó la incorporación de la educación emocional y la Ley Ema de convivencia digital segura, impulsada por Mayra Mendoza.
La regulación de los celulares en las escuelas bonaerenses dio un paso más. La Cámara de Diputados de la Provincia convirtió en ley el proyecto que extiende a la escuela secundaria las restricciones al uso de teléfonos y pantallas durante el horario de clases, que hasta ahora regían solo para el nivel primario. La norma alcanza a todos los establecimientos de gestión pública y privada del sistema educativo provincial.
La sanción formó parte de una sesión con fuerte agenda educativa: los diputados también aprobaron la incorporación de la educación emocional en todos los niveles y la Ley Ema, que crea un marco para prevenir y abordar la violencia en entornos digitales.
Qué establece la ley de celulares en las escuelas
La nueva norma amplía la Ley 15.534, sancionada en septiembre para el nivel primario. Sus ejes principales son:
- Uso pedagógico: los celulares y pantallas solo podrán utilizarse cuando el docente lo contemple de forma explícita en su planificación didáctica.
- Acuerdos institucionales: cada escuela deberá adaptar sus pautas de convivencia para definir dónde se guardan los dispositivos y cómo se usan fuera del horario de clase.
- Alcance: todas las escuelas secundarias de la Provincia, públicas y privadas.
La ley también busca informar y concientizar a los estudiantes de entre 6 y 17 años sobre los riesgos de la exposición excesiva a las pantallas.
Por qué se regula
El autor del proyecto, el diputado Martín Rozas, del bloque Unión y Libertad, sostuvo que la iniciativa no desconoce la importancia de la tecnología en la formación de los alumnos, pero advirtió que “la sobreexposición a las pantallas trae aparejadas situaciones perjudiciales para los adolescentes”.
Los fundamentos apuntan a reducir las distracciones, mejorar la concentración y recuperar el aula como espacio de interacción y socialización. También mencionan riesgos asociados al uso excesivo de los teléfonos, como el ciberbullying, la difusión de rumores y la exposición a contenidos violentos.
Como respaldo, el proyecto cita la prueba PISA 2022 de la OCDE, según la cual cerca del 30% de los estudiantes de los países miembros dijo distraerse con dispositivos digitales durante todas o la mayoría de las clases de Matemática.
La Ley Ema: convivencia digital segura
En la misma sesión quedó sancionada la Ley Ema, impulsada por la diputada Mayra Mendoza. La norma garantiza el derecho de los estudiantes del sistema educativo provincial a desenvolverse en entornos virtuales seguros y libres de violencia.
La ley prevé políticas y herramientas para prevenir y abordar situaciones de hostigamiento, agresiones u otras formas de violencia a través de plataformas tecnológicas. Además, crea un programa provincial para brindar recursos a las escuelas, fortalecer la convivencia digital y facilitar la intervención ante estos casos.
La iniciativa llega en un contexto de creciente preocupación por nuevas formas de violencia en las aulas, como la circulación de imágenes de alumnas manipuladas con inteligencia artificial, un fenómeno que distintos organismos vienen denunciando en los últimos meses.
Educación emocional en las aulas
El tercer proyecto incorpora formalmente la educación emocional en la Ley Provincial de Educación, en los niveles inicial, primario y secundario. El objetivo es sumar herramientas para que los estudiantes puedan reconocer, comprender y gestionar sus emociones, y fortalecer sus habilidades personales y sociales.
Durante el debate, la legisladora Luciana Padulo planteó que se trata de una urgencia y que los adultos deben dejar de mirar para otro lado frente a lo que atraviesan chicos y chicas en las escuelas.
Un consenso poco habitual
Las tres leyes muestran un punto de acuerdo en una Legislatura marcada por la polarización. El proyecto de celulares fue impulsado por un legislador de la oposición, mientras que la Ley Ema tiene la firma de Mendoza, referente de La Cámpora. La convergencia en la agenda educativa contrasta con las tensiones que atraviesan otras discusiones, como el Presupuesto o la paritaria docente, donde la FEB mantiene un paro de 48 horas.
Qué cambia para las escuelas platenses
En La Plata, la regulación alcanzará a las escuelas secundarias provinciales y privadas, que deberán revisar sus acuerdos institucionales de convivencia para adaptarlos a la nueva norma. Los colegios preuniversitarios de la UNLP, que dependen de la universidad nacional, no forman parte del sistema educativo provincial, por lo que en principio se rigen por sus propias normas.
Qué puede pasar ahora
Las leyes deberán ser promulgadas por el Poder Ejecutivo y luego reglamentadas por la Dirección General de Cultura y Educación, que definirá cómo se implementan en cada escuela. La experiencia del nivel primario, donde la regulación ya rige, servirá como referencia.
El desafío será la aplicación concreta: lograr que la restricción de los celulares conviva con el uso pedagógico de la tecnología y que las escuelas cuenten con los recursos necesarios para abordar la violencia digital y la educación emocional.


