Viernes 4 de septiembre de 2026
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Las ventas en La Plata cayeron 14,7% y el centro acumula cierres que no tienen piso

En pocas cuadras del microcentro platense, la caída del consumo dejó su huella más visible: una seguidilla de comercios de ropa, calzado y electrodomésticos que bajan la persiana y ya no la vuelven a levantar. Sarkany, All You Need, Alfis Jeans, Loira y Musimundo se suman en días a una lista que crece. Los números son contundentes: las ventas cayeron 14,7% interanual en el segundo trimestre del año.

También, los cheques rechazados casi duplican el promedio histórico. El trasfondo es la política económica nacional: apertura de importaciones, costos en alza y consumo en retroceso.

El cierre de comercios en La Plata, cuadra por cuadra

Sarkany bajó la persiana de su local de 5 y 50 el último fin de semana. A metros, All You Need —indumentaria femenina, 48 entre 8 y 9— liquida todo hasta el 30 de septiembre, cuando cerrará tras ocho años. «Cierro por los mismos motivos que están cerrando todos», resumió su dueña, Azul Mauriño. «Es insostenible.» Además, evalúa qué hará con el local de City Bell, abierto hace 13 años.

En la misma cuadra, Alfis Jeans cierra también el 30 de septiembre la sucursal de 48 entre 7 y 8, luego de 14 años. «Vendemos para pagar, únicamente», dijeron sus empleados. El desglose es elocuente: alquiler, salarios, aportes y servicios se combinan con ventas que se evaporan. Un dato concreto ilustra el ahogo: la factura de luz pasó de $400.000 a $700.000 en un solo mes. «Estamos peor que en pandemia», sostuvieron.

Por su parte, Loira (9 entre 49 y 50), especializado en vestidos de novia, 15 años y egresadas, también anunció el cierre. En tanto, la sucursal de Musimundo de calle 12 entre 56 y 57 tuvo su último día el fin de semana: la cadena de electrónica atraviesa un concurso preventivo en la Justicia y ya cerró 20 locales en todo el país.

Los números detrás de las persianas bajas

El escenario no es anecdótico. Valentín Gilitchensky, de la Cámara Comercial de Calle 8, 9 y Adyacencias, advirtió que habrá más cierres. «No hay forma de mantener un comercio con la baja venta que hay y los gastos fijos que son altísimos», señaló. Asimismo, descartó el argumento del e-commerce: «No es que se pasó todo a Internet, que maneja el 7% del volumen. No estamos en China, que tiene el 50%».

Las cifras lo sostienen: las ventas en La Plata cayeron 14,7% interanual en el segundo trimestre de 2026. Además, los cheques rechazados rondan los 100.000 mensuales, casi el doble del promedio histórico de 40.000 a 50.000. «Se están rompiendo las cadenas de pagos», afirmó Gilitchensky. Sin embargo, no descarta que el último cuatrimestre, el de mayor movimiento estacional, aporte algún alivio. «Esperemos que por lo menos salgamos empatados», dijo, con cautela.

El golpe a la industria: el caso Clan Issime

La crisis comercial tiene también una dimensión industrial que se siente en la ciudad. Clan Issime, empresa textil con 53 años de historia y hasta 129 empleados, anunció el cierre de sus locales y de su planta en Tolosa. La firma apunta explícitamente a la apertura de importaciones como causa determinante. De esta manera, liquida prendas, calzado y maquinaria —mesas de corte, plotters, equipos de producción— para reunir fondos y pagar las indemnizaciones a sus trabajadores.

Así, el impacto de la política arancelaria del gobierno nacional se hace tangible en el tejido productivo local. La apertura importadora comprimió precios para los consumidores, pero también eliminó competitividad para la producción platense.

El trasfondo político que no aparece en los carteles de liquidación

Mientras el gobierno nacional concentra su agenda en la cadena nacional sobre Malvinas y el guiño de Trump, el malestar del comercio y la industria avanza silenciosamente. La Unión Industrial Argentina planificó su acto por el Día de la Industria con escasa presencia oficial. En tanto, el Gobierno busca contener el descontento social sin resignar la disciplina fiscal, y la morosidad crediticia sigue subiendo.

Para los comerciantes platenses, la discusión de fondo es otra. La ecuación no cierra: alquileres que escalan, servicios que se duplican, salarios que hay que sostener y una demanda que retrocede. Sin una política de reactivación del consumo interno, el vaciamiento del centro comercial de La Plata difícilmente encuentre piso antes de fin de año.

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