El inicio del ciclo lectivo en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) no será normal. Los gremios docentes nucleados en CONADU resolvieron un paro de cinco días que comenzará el lunes 16 de marzo y afectará de lleno el arranque de clases en la capital bonaerense.
La decisión se tomó en un plenario de secretarios generales y establece que la medida solo se levantará si el Gobierno nacional envía al Congreso la Ley de Financiamiento Universitario que reclaman los sindicatos como condición para garantizar recursos y recomposición salarial.
Impacto directo en La Plata
En el plano local, la Asociación de Docentes de la Universidad de La Plata (ADULP) había llevado una postura más contundente: impulsar un paro por tiempo indeterminado. Esa moción no fue aprobada, pero marcó el clima interno y la predisposición a endurecer el plan de lucha si no hay respuestas oficiales.
Además del paro de cinco días, el sector se declaró en estado de alerta y movilización. Finalizada la semana de protesta, habrá asambleas para evaluar la continuidad de las medidas, con la posibilidad concreta de avanzar hacia una huelga sin plazo definido.
Para La Plata, donde la UNLP es uno de los principales motores económicos y sociales, la medida trasciende lo académico. Miles de estudiantes —muchos provenientes del interior bonaerense y de otras provincias— organizan alquileres, traslados y gastos en función del calendario universitario. Una interrupción prolongada impacta también en comercios, transporte y servicios.
El reclamo de fondo
El conflicto gira en torno a la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. La norma prevé un incremento en las partidas destinadas a gastos de funcionamiento y una actualización retroactiva de los salarios docentes, con un esquema atado a la inflación.
El Gobierno vetó la ley tras su aprobación en el Congreso. Aunque el Parlamento insistió con los dos tercios, el Ejecutivo mantuvo su rechazo y presentó un nuevo proyecto con aumentos más acotados respecto de la iniciativa original.
Desde los gremios sostienen que la propuesta oficial resulta insuficiente frente a la pérdida acumulada del poder adquisitivo y al deterioro presupuestario que, según denuncian, compromete el normal desarrollo de las actividades académicas, científicas y de extensión.
Escenario abierto
En el plenario también se dejó asentada la posibilidad de profundizar el plan de lucha si no hay avances concretos. La alternativa de un paro por tiempo indeterminado quedó como herramienta disponible en caso de que el conflicto se prolongue.
Mientras tanto, el inicio de clases en la UNLP dependerá de una definición política que se jugará en el Congreso y en la negociación entre el Ejecutivo y los gremios. Marzo, para la universidad pública y para La Plata, comienza con el calendario en suspenso.


