14 votos a 9: el kirchnerismo sumó a los unibloques de la UCR, ASAP y Propuesta Vecinal para aprobar la Rendición de Cuentas 2025. La mayor parte del gasto fue en obras y servicios públicos. La sesión tuvo un quiebre cuando los libertarios y el PRO abandonaron momentáneamente el recinto.
El Concejo Deliberante de La Plata aprobó este jueves la Rendición de Cuentas del ejercicio 2025 de la gestión de Julio Alak. El resultado fue 14 votos a favor y 9 en contra, en una sesión que no fue tranquila: en el tramo de debate sobre las políticas de salud del gobierno de Javier Milei y la situación del IOMA, los bloques de La Libertad Avanza y el PRO se levantaron de sus bancas y abandonaron momentáneamente el recinto. Luego de un cuarto intermedio, volvieron y la votación siguió adelante.
Quién votó qué
El oficialismo de Fuerza Patria contó con el acompañamiento de los tres unibloques opositores: UCR, Propuesta Vecinal y ASAP Nueva Generación. Una alianza puntual que ya se había anticipado antes de la sesión y que le alcanzó al intendente para cerrar el año con el balance aprobado.
Los siete ediles de La Libertad Avanza y los dos del PRO rechazaron la ejecución del gasto, y explicitaron su posición en el recinto a través de Gastón Álvarez y Nicolás Morzone, respectivamente.
Los números del ejercicio 2025
Los ingresos municipales alcanzaron $479.091.244.143,67, mientras que los gastos devengados sumaron $475.654.691.483,46, dejando un superávit de $3.900 millones.
La coparticipación provincial aportó $112 mil millones, en tanto que los recursos propios por la recaudación de tasas totalizaron $253 mil millones. El secretario de Hacienda, Pablo Elías —quien defendió el expediente en el recinto—, destacó que el municipio hoy tiene «una menor dependencia» de fondos provinciales y nacionales respecto a años anteriores. Un dato que el oficialismo usó para mostrar fortaleza de gestión, aunque la oposición no lo validó.
En cuanto al detalle de la recaudación propia, la tasa de Servicios Urbanos Municipales (SUM) totalizó $40.541 millones, pero registró una caída de un punto en la cobrabilidad: del 60% al 59% respecto de 2024. La tasa de Inspección por Seguridad e Higiene (TISH), en cambio, aportó $91.393 millones.
En qué se gastó el dinero
La mayor parte del presupuesto fue ejecutada por la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, que concentró $257.013.122.712,15, equivalente al 53% del gasto total. Un número que revela dónde están puestas las prioridades de la gestión Alak: obra pública y servicios urbanos por encima de cualquier otra área.
En segundo lugar apareció la Secretaría de Educación con $35.676.937.594, seguida por la Secretaría General —a cargo de las 24 delegaciones— con $33.973.635.036.
Salud ejecutó $17.802.835.469, Hacienda y Finanzas $15.551.497.497, y Jefatura de Gabinete $15.384.464.067. Seguridad dispuso de $13.766.260.590, mientras que Desarrollo Social registró $7.463.881.920.
La lectura política detrás del número
Que LLA y el PRO hayan rechazado la Rendición de Cuentas no sorprende: es su posición de principio frente a una gestión que no les es propia y con la que tienen diferencias ideológicas marcadas. Lo más significativo de la sesión fue la dinámica interna: el abandono momentáneo del recinto durante el debate sobre salud y el IOMA muestra que la tensión entre el espacio de Milei y el kirchnerismo platense no es solo discursiva.
Para Alak, en tanto, la aprobación llega en un contexto donde el escenario electoral ya empieza a asomar en el horizonte. Cerrar el balance 2025 con superávit —aunque sea de $3.900 millones sobre un presupuesto de casi $480 mil millones— es un dato que el intendente va a usar.
El desafío hacia adelante es que la baja en la cobrabilidad de la SUM, por mínima que sea, se agrava si el contexto económico sigue apretando a los vecinos. Si la tasa no se cobra, la autonomía financiera que tanto destacó Elías empieza a tener fisuras.


