Martes 2 de junio de 2026
Martes 2 de junio de 2026
loader-image
temperature icon 12°C

Fentanilo mortal: el empresario procesado por 90 muertes apeló su condena ante la Cámara Federal de La Plata

La defensa de Ariel García Furfaro, dueño de HLB Pharma, busca revertir el procesamiento dictado por el juez Kreplak y lograr la libertad del empresario. El expediente investiga la muerte de 90 pacientes y daños en otros 44 por el anestésico contaminado.

La causa judicial más grave vinculada a la salud pública en la historia reciente de La Plata entró en una nueva etapa. La defensa de Ariel Fernando García Furfaro, el empresario señalado como principal responsable del fentanilo contaminado que causó al menos 90 muertes, presentó un recurso de apelación ante la Cámara Federal de La Plata para cuestionar el procesamiento dictado por el juez federal Ernesto Kreplak.

El expediente involucra a HLB Pharma y a Laboratorios Ramallo, empresas bajo control de García Furfaro, cuyo lote 31202 de fentanilo fue distribuido en hospitales de la región y derivó en una de las catástrofes sanitarias más graves de la Argentina reciente.

La estrategia de la defensa

Los abogados Gastón Marano y Mario Laporta firmaron el recurso. Su argumento central apunta al nexo causal: sostienen que el Cuerpo Médico Forense no estableció que la contaminación bacteriana haya sido la causa directa de las muertes.
«El CMF no dijo que la bacteria no importaba: dijo que no fue la causa directa. La diferencia es todo el derecho penal», argumentaron los defensores, sintetizando en una frase el nudo de toda la estrategia judicial.

Para reforzar ese planteo, la defensa acompañó dos informes independientes elaborados por las médicas Carolina Guma y Gabriela Potap, que cuestionan la solidez del nexo causal y abren la puerta a hipótesis alternativas, entre ellas un presunto sabotaje que el propio García Furfaro mencionó en sus indagatorias.

Lo que dijo el juez Kreplak

La ampliación del procesamiento, firmada el 13 de mayo y extendida a lo largo de 382 fojas, contiene la respuesta más contundente de la instrucción hasta el momento.

Kreplak sostuvo que las bacterias halladas en los hemocultivos de pacientes internados en el Hospital Italiano de La Plata eran genéticamente idénticas a las detectadas en las ampollas del lote investigado. Esa identidad genética es el pilar central de la acusación.

El magistrado también subrayó algo que agrava el cuadro: el número real de fallecidos podría ser mayor a los 90 imputados, dado que las limitaciones en los registros médicos hospitalarios y en la práctica clínica podrían haber enmascarado casos adicionales. «Las circunstancias emergentes de la instrucción permiten aseverar con certeza la existencia de un número superior de casos que los que fueran imputados», afirmó en el fallo.

García Furfaro, detenido y en el centro de la causa

El empresario está preso y fue procesado junto a otras 12 personas vinculadas a las empresas, entre ellas su hermano Diego y su madre, Nélida Furfaro. En sus declaraciones indagatorias —que se extendieron a lo largo de 13 horas distribuidas en tres jornadas— el propio García Furfaro intentó relativizar la magnitud del contagio: «Esto tendría que haber sido un desastre. Tendría que haber 6.000 personas contaminadas. No las hay».

La defensa pide que la Cámara Federal revoque la ampliación del procesamiento, declare la falta de mérito y, en consecuencia, ordene la cesación de la prisión preventiva.

La Cámara Federal de La Plata, árbitro del caso

Con la concesión de las apelaciones por parte de Kreplak, la pelota queda ahora en manos del tribunal de alzada platense. La Cámara deberá convocar a la presentación de memoriales escritos. Los abogados de García Furfaro solicitaron además que la audiencia sea presencial, lo que daría al caso una visibilidad pública adicional.

Lo que se dirime en esa sala de audiencias no es solo el destino judicial de un empresario: es también la posibilidad de que el Estado establezca responsabilidades concretas por una cadena de fallas que arranca en un laboratorio, cruza por los organismos de control como ANMAT e INAME —cuestionados también en el recurso— y termina en los cuerpos de pacientes que recibieron un anestésico que debía salvarlos.

¿Qué puede pasar ahora?

La Cámara Federal tiene tres caminos: confirmar el procesamiento, hacer lugar parcialmente a la apelación o disponer la falta de mérito. Cualquiera de esas resoluciones tendrá impacto directo en la situación de un hombre detenido que lleva meses en prisión preventiva.

Lo que parece difícil de revertir, más allá del fallo, es el peso de la evidencia pericial que Kreplak acumuló a lo largo de meses de instrucción. La identidad genética de las bacterias es un dato que no desaparece por más creativos que sean los memoriales de la defensa.

Scroll al inicio