La 21ª edición de la Fiesta del Tomate Platense volvió a poner en valor una variedad histórica del Cinturón Hortícola de La Plata. Con entrada libre y gratuita, más de 130 puestos, talleres y actividades culturales, la jornada reafirmó la identidad productiva y social de la región.
El sábado 7 de febrero, la Estación Experimental Gorina del Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense fue escenario de una fiesta que ya es parte del calendario cultural platense. Desde las 10 hasta las 18 horas, productores, artesanos e instituciones ofrecieron frutas, hortalizas, conservas y elaboraciones regionales, en un espacio que combinó economía social, tradición y entretenimiento familiar.
El tomate platense, protagonista indiscutido
Reconocido por su sabor intenso, aroma característico y pulpa carnosa, el tomate platense fue durante gran parte del siglo XX un pilar productivo del cinturón hortícola. La fiesta busca recuperar y difundir su historia, en un contexto donde las semillas híbridas desplazaron a esta variedad tradicional. La propuesta incluyó venta directa de tomates y derivados, cocina en vivo, charlas con especialistas y recorridas guiadas por las plantaciones.
Talleres, feria y cultura para toda la familia
La jornada ofreció talleres de alimentación saludable, huerta agroecológica y compostaje, además de clases de cocina y conserva de tomate. Hubo food trucks, bandas locales y la Feria de Mercados Bonaerenses, con beneficios para quienes usaron Cuenta DNI. El público también pudo recorrer la planta procesadora de alimentos y llevarse productos únicos como salsas, dulces, alfajores y cerveza artesanal elaborada con tomate platense.
La Fiesta del Tomate Platense no es solo un evento gastronómico: es un acto de reivindicación cultural y productiva. En tiempos de homogeneización de sabores por la lógica del mercado, la jornada reafirma la importancia de preservar variedades locales y el trabajo de las familias productoras. La edición 2026 mostró que el tomate platense sigue siendo símbolo de identidad, resistencia y sabor auténtico en la mesa argentina.


