LLA presentó proyectos para eliminar o reducir tributos en 116 municipios bonaerenses. La Provincia responde con datos de la UNLP y acusa a Pareja de «operación de distracción». El trasfondo: la pulseada por el territorio bonaerense de cara a 2027.
La guerra por las tasas municipales llegó a los concejos deliberantes de toda la Provincia —incluyendo el de La Plata— y Axel Kicillof salió a defender el terreno. La Libertad Avanza, con Sebastián Pareja al frente, lanzó una ofensiva coordinada para eliminar 138 tasas, reducir otras 120 y simplificar 11 más en los 116 municipios donde tiene concejales.
La respuesta del gobierno bonaerense fue directa: las tasas municipales representan apenas el 0,7% de la carga tributaria sobre la producción. Menos del 1%. El argumento libertario, dicen en La Plata, no tiene sustento técnico. Tiene, en cambio, mucho sustento electoral.
El número que usó la Provincia —y que viene de la UNLP
El ministro de Gobierno Carlos Bianco, mano derecha del gobernador, desplegó la artillería técnica en conferencia de prensa. Citó un informe del Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP, dirigido por el economista Agustín Lódola, que ubica el peso de las tasas municipales en apenas el 0,9% del valor agregado bruto en el promedio de las cadenas productivas del país.
El dato tiene doble peso: es producido localmente —en la propia ciudad que es epicentro de la disputa— y contradice de frente el relato libertario de que los municipios asfixian a los productores.
Bianco también apeló al índice FADA: el 93,6% de la carga impositiva sobre la producción agropecuaria corresponde a impuestos nacionales, el 5,7% a tributos provinciales y apenas el 0,7% a tasas municipales. Y remató con ironía: buena parte de esos impuestos nacionales son no coparticipables, es decir, la plata se la queda Milei.
La movida de Pareja y lo que hay detrás
La iniciativa lleva el sello de Pareja, ya cuenta con la venia de Javier Milei y de Karina Milei, y apunta a dejar expuestos a los municipios donde la presión fiscal se ve agravada por tasas sin contraprestación clara. No es casualidad que el foco esté puesto en la primera y tercera sección electoral —las más densas en términos de votos.
Entre los municipios señalados como ejemplos de tasas altas aparece La Plata, con un 2,5% en las tasas aplicadas a hipermercados. El dato no es menor para la política local: el intendente Julio Alak quedó en la línea de fuego de una ofensiva que mezcla argumentos tributarios con estrategia electoral.
La respuesta de Bianco fue contundente pero también reveló la incomodidad del gobierno provincial: el ministro les pidió a los concejales libertarios que «dejen de mentir» y que abandonen lo que calificó como «operaciones de distracción». Cuando un gobierno empieza a pedir que dejen de mentir, la agenda ya la están marcando los otros.
Pareja contraataca: «Le tocan la caja y aparecen las excusas»
Pareja no tardó en responder: sostuvo que «cuando a la política de la provincia de Buenos Aires le tocan la caja, enseguida aparecen las excusas» y acusó al peronismo de nunca haber bajado tasas en los municipios que controla.
El intendente de Carlos Casares, Daniel Stadnik, salió a cruzarlo con datos concretos: en el interior bonaerense las tasas representan entre el 25 y el 30% del presupuesto municipal y financian servicios esenciales como recolección de residuos, mantenimiento urbano y atención sanitaria. Si se eliminan, el municipio no cierra.
El trasfondo real: 2027 ya empezó
Pareja aspira a ser candidato a gobernador en 2027 y la Provincia de Buenos Aires es el principal bastión que LLA necesita para consolidar las chances de reelección de Milei. La pelea por las tasas no es una discusión técnica: es el primer round de una campaña que, en los hechos, ya arrancó.
Para el peronismo, la situación tiene un componente adicional de tensión: La Plata figura en la lista de municipios apuntados, y la administración Alak deberá explicar en los próximos meses si los tributos que cobra tienen la contraprestación que la ley exige —o si la ofensiva libertaria encontró un flanco real para explotar.
La pulseada ya escala al Congreso: una diputada de LLA presentó un proyecto para fijar un marco legal nacional que obligue a todos los municipios del país a justificar cada tasa con una contraprestación concreta. Si avanza, el peronismo bonaerense —y los intendentes del Gran La Plata— enfrentarán una presión institucional que no podrán resolver solo con datos del FADA.


