El gobernador bonaerense Axel Kicillof participó en Barcelona de la Movilización Global Progresista, donde expuso sobre políticas locales y defensa de la democracia. En ese marco, lanzó fuertes críticas al presidente Javier Milei y planteó la necesidad de construir un camino alternativo “que no sea el de la guerra, la crueldad y el abandono”.
Kicillof advirtió que las políticas de Milei “son un fracaso” y que están destruyendo el aparato productivo, los salarios, la educación y la salud. La definición no es abstracta: en la Provincia de Buenos Aires, y particularmente en La Plata, los efectos de los recortes en inversión pública ya se sienten en universidades, hospitales y programas sociales. El gobernador buscó marcar contraste con la gestión nacional, defendiendo la inversión estatal como herramienta de bienestar.
Encuentros internacionales
Durante la jornada, Kicillof se reunió con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y con otros líderes como José Luis Rodríguez Zapatero y Elly Schlein. El objetivo fue reforzar la cooperación y articular respuestas conjuntas frente al avance de la ultraderecha. La presencia bonaerense en este foro internacional busca también posicionar a la Provincia como actor político con proyección más allá de lo local.
Lectura política
El discurso de Kicillof en Barcelona se inscribe en un contexto de tensión interna en Argentina: mientras Milei insiste en un ajuste económico drástico, gobernadores como el bonaerense intentan mostrar que existe otra salida. En La Plata, donde el radicalismo universitario y los sindicatos mantienen fuerte presencia, el mensaje del gobernador apunta a consolidar respaldo territorial frente a un escenario nacional cada vez más polarizado.
Una proyección internacional
El viaje a España y los encuentros bilaterales refuerzan el perfil internacional de Kicillof, pero también funcionan como señal hacia la política doméstica. En un año marcado por la discusión sobre el financiamiento educativo y la crisis social, el gobernador busca instalar que la Provincia puede ser un contrapeso al modelo libertario. El desafío inmediato será traducir ese discurso en políticas concretas que impacten en el Gran La Plata y en los municipios bonaerenses más golpeados por el ajuste.







