Desde las primeras horas de la tarde, fanáticos de toda la región se concentraron en 7 y 50, frente al Pasaje Dardo Rocha, para cantar juntos y llorar al líder de los Redonditos de Ricota.
La noticia del fallecimiento de Carlos «El Indio» Solari sacudió a La Plata como pocas veces. Y la ciudad respondió como sabe: con la gente en la calle. Desde las inmediaciones del Pasaje Dardo Rocha, en pleno centro platense, cientos de ricoteros comenzaron a congregarse espontáneamente para despedir al músico que les dio voz durante décadas.
Altavoces instalados en el lugar reproducen los temas de los Redonditos de Ricota. Cada canción es coreada a pleno pulmón. No hay organización formal, no hay convocatoria oficial: es el impulso colectivo de una generación —o varias— que encontró en la música del Indio algo que va mucho más allá del entretenimiento.
7 y 50, el punto de encuentro
El cruce de 7 y 50 se convirtió esta tarde en el epicentro del duelo ricotero platense. La gente sigue llegando. Hay jóvenes de veintipico, adultos de cuarenta, y también personas mayores que vivieron los primeros recitales de los Redondos cuando la banda era casi un secreto del under porteño y bonaerense.
Muchos llegaron solos y encontraron compañía. Otros vinieron en grupo, con banderas y remeras del Indio. La emoción es visible: hay abrazos, hay llanto, y hay canciones que suenan como nunca antes, porque esta vez se sabe que el autor no va a volver a cantarlas.
Una ciudad que lo siente propio
La Plata tiene una relación particular con los Redondos. La banda ensayó en la ciudad durante sus primeros años, y el público universitario platense fue uno de sus primeros territorios de pertenencia. Con los años, el Estadio Único fue sede de algunos de sus recitales más masivos, cuando decenas de miles de personas se movilizaban desde toda la provincia para estar ahí.
Hoy, sin escenario ni show, la convocatoria -realizada por redes y boca en boca- es igualmente masiva en el corazón del casco urbano. El Pasaje Dardo Rocha —ícono arquitectónico y cultural de la ciudad— opera como telón de fondo involuntario de un homenaje que nadie planificó y que, justamente por eso, dice todo.
La concentración no da señales de disolverse. Todo indica que la noche encontrará a más ricoteros en 7 y 50, con canciones y emoción, mientras se definen los detalles del velatorio del músico. En La Plata, la despedida al Indio Solari recién empieza.


Fotos y Video: Candela Cremonte @CandCremonte


