Martes 19 de mayo de 2026
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Kicillof reunió a intendentes en La Plata y acusó a Milei: «La política de salud es criminal»

El gobernador usó la antesala de la marcha federal sanitaria para consolidar una imagen de conducción provincial. Pero los radicales le pusieron límites y la interna peronista siguió ardiendo en las calles.

La Gobernación de La Plata fue este martes el escenario elegido por Axel Kicillof para su operativo más ambicioso en semanas: reunir a más de 60 intendentes bonaerenses, pararse frente a ellos y lanzar la acusación más dura que ensayó hasta ahora contra el gobierno nacional.
«La política de salud de Milei es criminal», dijo el gobernador. Sin eufemismos, sin medias tintas.

Lo hizo a 24 horas de la marcha federal del sector salud, que este miércoles llegará a Buenos Aires para protestar frente al ministerio que conduce Mario Lugones. El timing no fue casual.

Los números que Kicillof puso sobre la mesa

El gobernador llegó al encuentro con estadísticas que golpean fuerte. Según datos que manejó la Provincia, la mortalidad infantil aumentó un 6,25%, la mortalidad materna trepó un 37% y la demanda de atención en hospitales públicos creció un 80%.

A eso sumó un reclamo concreto al gobierno nacional: la Provincia le exige al Estado central más de 24,6 billones de pesos en atrasos, una cifra que su equipo equipara a dos presupuestos anuales completos del área de salud bonaerense.

«Los recursos con que tenemos que atender estos padecimientos van menguando por los recortes que hace el gobierno nacional», remarcó Kicillof.

El ministro de Salud Nicolás Kreplak aportó otro dato de impacto: la Argentina pasó de comprar 50 millones de dosis de vacunas a 36 millones. «El país era un modelo a nivel internacional y hoy es todo lo contrario», afirmó.

Los que fueron, los que no y los que fueron a regañadientes

La foto del encuentro tuvo sus matices. Los 45 intendentes del Movimiento Derecho al Futuro —el espacio que apoya abiertamente la candidatura de Kicillof— fueron en bloque. También asistieron alcaldes peronistas de otros sellos: del Frente Renovador, del peronismo federal, e independientes.

Los dos intendentes de La Libertad Avanza —Rodrigo Aybar de Tres de Febrero y Fernanda Astorino de Capitán Sarmiento— no aparecieron. El mensaje era claro: el encuentro fue leído como una cita para responsabilizar a Milei, y ellos no iban a prestarle el cuerpo a eso.

Los radicales enviaron una delegación acotada. Fueron, entre otros, Miguel Lunghi de Tandil y Román Bouvier de Rojas. Pero el presidente del foro de intendentes de la UCR, Maximiliano Suescun, brilló por su ausencia.

Y hubo al menos un intendente peronista que fue sin entusiasmo. «Vengo porque necesito una ambulancia. No venía si no», le confió un alcalde del PJ a La Nacion.

El aval condicionado de los radicales

Los intendentes de la UCR no se sumaron al relato de Kicillof sin condiciones. En un comunicado conjunto plantearon que los municipios vienen sosteniendo solos una demanda creciente sobre los hospitales locales y que el retiro de programas nacionales de vacunación, medicamentos y prevención está trasladando costos a las provincias y los municipios.

Pero además, y esto es lo que más incomoda al gobierno provincial, pusieron en la mesa un tema que Kicillof preferiría no debatir: la crisis del IOMA. Dijeron que es «imprescindible incorporar a la agenda» el estado del Instituto de Obra Médico Asistencial, una obra social que cubre a cientos de miles de trabajadores y jubilados bonaerenses y que acumula quejas desde hace meses.

La interna que no descansa

Mientras Kicillof intentaba proyectar unidad en el interior de la Gobernación, afuera la interna peronista dejaba su huella. Los carteles con la consigna «Axel o Milei», pegados por el Movimiento Derecho al Futuro en las inmediaciones de San José 1111 —donde está detenida Cristina Kirchner—, amanecieron intervenidos. Alguien los pintó de rosa con la leyenda «Cristina Libre».

El gobernador no mencionó su candidatura ni la interna en ningún momento del encuentro. Tampoco a Cristina. Pero la calle habló por él.

Marcha federal

La marcha federal de salud de este miércoles será la primera prueba de fuego para medir el alcance real del movimiento que Kicillof intenta articular. Si la convocatoria es masiva, el gobernador tendrá un argumento de peso de cara a la disputa electoral de 2027. Si no lo es, el encuentro de La Plata habrá sido más escenografía que política.

En La Plata, donde los hospitales públicos registran una presión creciente y el IOMA sigue siendo un dolor de cabeza para miles de afiliados, la discusión sobre la salud no es abstracta. Es la agenda concreta de una ciudad que espera respuestas de los dos niveles del Estado que se están peleando entre sí.

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