El gobernador llamó al líder de La Cámpora para garantizarle el lugar acordado en la lista de unidad y ordenó convocar al Congreso partidario para noviembre. Desde su propio espacio, algunos sectores pedían bloquear la designación.
Axel Kicillof decidió respetar el acuerdo con La Cámpora y garantizar que Máximo Kirchner quede al frente del Congreso del PJ bonaerense. Según informó La Política Online, el gobernador llamó este jueves al diputado para confirmarle que el pacto sellado en la lista de unidad se cumplirá, y dio instrucciones para convocar al Congreso partidario en noviembre.
La decisión llegó después de que el mismo medio revelara que sectores cercanos al gobernador, entusiasmados por su candidatura presidencial, ponían en duda esa designación. El argumento era que la correlación de fuerzas dentro del peronismo bonaerense se había inclinado hacia el kicillofismo y que ya no tenía sentido cederle ese espacio a La Cámpora.
El acuerdo de la lista de unidad en el PJ bonaerense
El reparto de lugares se definió cuando el peronismo provincial cerró la lista de unidad que consagró a Kicillof como presidente del partido. En ese esquema, la conducción del Congreso partidario quedaba reservada para Máximo Kirchner, que antes había encabezado el PJ bonaerense.
El acuerdo funcionó como una de las piezas de la tregua entre el gobernador y el kirchnerismo, después de meses de choques públicos por el liderazgo del espacio. Romperlo habría sido leído como una declaración de guerra en un momento en el que el peronismo intenta mostrar orden de cara a 2027.
Magario y Cascallares, a cargo de la convocatoria
Para concretar la decisión, Kicillof instruyó a la vicegobernadora Verónica Magario, vicepresidenta del partido, y al intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares, secretario general del PJ bonaerense, a convocar al Consejo y llamar al Congreso para noviembre.
Las reuniones no son solo políticas. En el peronismo explicaron que el partido debe cumplir con las formalidades legales de funcionamiento que exige la ley a las agrupaciones políticas. Además, el PJ bonaerense tiene que enviar al PJ nacional el listado actualizado de sus congresales, una facultad que corresponde al Congreso provincial.
“No podemos imponer la voluntad del MDF»
La frase con la que Kicillof respondió a quienes le pedían frenar la elección de Máximo resume su estrategia. «No podemos imponer la voluntad del MDF a un acuerdo del PJ», habría explicado el gobernador, en referencia al Movimiento Derecho al Futuro, el espacio que lidera y que sostiene su proyección nacional.
La definición tiene una lectura clara: Kicillof busca separar la construcción de su candidatura presidencial de la vida orgánica del partido. El MDF puede crecer y ganar territorio, pero los compromisos institucionales del PJ, según su planteo, deben respetarse.
Detrás de la decisión también hay cálculo. Un conflicto abierto con La Cámpora por un cargo partidario podría costarle más de lo que le daría, sobre todo en una etapa en la que necesita mostrarse como un dirigente capaz de contener a todos los sectores.
Un gesto en medio de la tormenta interna
El llamado a Máximo llegó en una semana agitada para el peronismo. El martes, Pablo Moyano cargó contra Kicillof, Massa, Cristina y Máximo Kirchner, y cuestionó que el espacio siga atrapado en sus peleas internas mientras el Gobierno de Javier Milei avanza en el Congreso.
Un día antes, el PJ bonaerense había mostrado su cara más ordenada en la Quinta de San Vicente, con el primer Congreso Provincial de Mujeres. Allí, Kicillof habló de un año «crucial» para el peronismo y de volver a la Casa Rosada en 2027.
En paralelo, la Liga de Intendentes peronistas sigue ampliando su construcción territorial con la aspiración de que un jefe comunal suceda al gobernador. Cascallares, uno de los encargados de convocar al Congreso, forma parte del universo de intendentes con peso propio en la discusión.
La relación con La Cámpora, a prueba
El vínculo entre Kicillof y La Cámpora atravesó momentos de alta tensión en los últimos años, con reproches cruzados sobre la conducción, la estrategia electoral y el desdoblamiento. El cumplimiento del acuerdo no borra esas diferencias, pero baja la temperatura en un momento clave.
Kicillof, Massa y Máximo también se mostraron alineados en defensa de las PASO, frente a la estrategia del oficialismo nacional de suspenderlas. Una interna abierta en las primarias es, de hecho, uno de los escenarios que el gobernador considera favorables para su candidatura.
Qué puede pasar ahora
El Congreso del PJ bonaerense de noviembre será la instancia en la que se formalice la designación de Máximo. Si se concreta sin sobresaltos, el peronismo provincial llegará a fin de año con una foto de convivencia entre sus principales sectores.
La incógnita es cómo reaccionarán los sectores del kicillofismo que pedían bloquear la designación. El gobernador eligió privilegiar la estabilidad partidaria por sobre la demostración de fuerza, pero la discusión de fondo, quién conduce el peronismo rumbo a 2027, sigue abierta.


