Los operativos contra autos de Uber, DiDi y Cabify desataron un duro cruce en la sesión del Concejo Deliberante. Un edil opositor acusó a sectores de taxistas de actuar con métodos mafiosos, los libertarios reclamaron una regulación mínima y el oficialismo vinculó el fenómeno con la caída del empleo formal.
La situación de Uber en La Plata volvió a encender el Concejo Deliberante. En la Sesión Ordinaria N° 14, oficialismo y oposición protagonizaron un largo debate sobre los controles contra los autos que trabajan con aplicaciones de transporte, en medio de una escalada de operativos municipales y de tensión creciente entre taxistas y conductores de plataformas.
La chispa fue un proyecto que solicita la intervención de la Secretaría de Seguridad municipal en los controles contra el transporte ilegal, como viene ocurriendo desde hace varias semanas. La iniciativa fue enviada a la comisión de Transporte, pero antes de su giro desató cruces que dejaron expuestas tres miradas muy distintas sobre el problema.
Morzone contra los operativos «caza Uber»
El primero en encender la discusión fue el concejal Nicolás Morzone, que cuestionó con dureza la iniciativa y la calificó como un freno al avance tecnológico de la región.
Según su planteo, los procedimientos conocidos como «caza Uber» impiden que miles de platenses trabajen con tranquilidad. Los conductores, sostuvo, salen a la calle con miedo de que les secuestren el auto y de no poder pagar después los costos de la retención, el acarreo y la playa.
El edil fue más allá y apuntó contra sectores de taxistas, a los que acusó de actuar con violencia en las calles, de amedrentar a los choferes de aplicaciones y de impulsar maniobras extorsivas y mafiosas. Cerró su intervención mostrando un cartel con el pedido de que dejen de perseguir a los conductores de Uber.
Los libertarios: regulación sí, tarifas no
Desde el bloque libertario, la concejala María Florencia Defeo aportó otro enfoque. Planteó que el punto de partida es definir la naturaleza jurídica de las empresas que prestan el servicio y que hace falta una legislación general.
Defeo aclaró que su espacio no pretende intervenir en las tarifas, pero sí reconoció la necesidad de una regulación que evite la competencia desleal y que contemple el estado y la seguridad de los vehículos. Sobre el rol del Estado, fijó una línea clara: «No creemos en el hiperregularismo», dijo, al advertir que el exceso de normas solo genera gasto público.
La postura marca un matiz dentro de la oposición. Mientras Morzone puso el acento en frenar los controles, los libertarios admitieron que algún tipo de marco normativo es necesario, aunque con mínima intervención estatal.
El oficialismo y la precarización laboral
La bancada oficialista, alineada con el intendente Julio Alak, llevó la discusión a otro terreno. Sus concejales vincularon la expansión de las aplicaciones con la fuerte caída del empleo registrado desde diciembre de 2023 a nivel nacional.
Según su lectura, la pérdida de trabajo formal empujó a miles de personas al multiempleo y a las plataformas como forma de sostener sus ingresos. Por eso, plantearon la necesidad de un tratamiento integral del problema que permita alcanzar una regulación, en lugar de limitarse a la lógica del control.
El planteo deja en evidencia la tensión que enfrenta la Municipalidad: por un lado, sostiene los operativos que reclaman los taxistas; por otro, reconoce que detrás del volante de muchos autos de aplicación hay trabajadores sin otra alternativa de ingresos.
Operativos en la Terminal y la Estación
Mientras el Concejo debatía, los controles continuaron. El miércoles al mediodía, agentes de Control Urbano, con presencia policial, realizaron un operativo en las inmediaciones de la Terminal de Ómnibus, en 42 entre 2 y 3.
Allí secuestraron autos vinculados a Uber, DiDi y Cabify. Según se informó, los inspectores verificaron la documentación de conductores y vehículos y detectaron unidades que hacían viajes sin la habilitación correspondiente para el transporte de pasajeros. Los autos fueron trasladados en grúas.
No fue el primer procedimiento. Días antes, un operativo en la zona de la Estación de Trenes terminó con 15 vehículos secuestrados, según informó la Municipalidad: siete de Uber, seis de DiDi y uno de Cabify.
Cómo empezó la escalada
El conflicto se aceleró en septiembre, cuando los taxistas se movilizaron para exigir al Municipio que profundizara los controles contra las plataformas. Tras ese reclamo, la Comuna anunció que reforzaría los operativos en puntos estratégicos: la Terminal de Micros, la Estación de Trenes y las inmediaciones de los hospitales.
Desde entonces, los conductores de aplicaciones cuestionan los procedimientos y reclaman una regulación que les permita trabajar dentro de un marco legal. Los taxistas, en cambio, sostienen que compiten en desventaja frente a autos que no pagan habilitaciones, seguros profesionales ni cumplen los mismos requisitos.
Qué puede pasar ahora
El proyecto quedó en la comisión de Transporte, donde también se acumulan otras iniciativas vinculadas a la movilidad urbana. Allí se abrirá la discusión de fondo: si La Plata avanza hacia una ordenanza que regule las aplicaciones o si mantiene el esquema actual de controles y secuestros.
Mientras no haya una definición, es probable que los operativos continúen y que la tensión en la calle siga creciendo. Con taxistas que reclaman más controles, conductores que piden reglas claras y usuarios que siguen eligiendo las aplicaciones, el Concejo tiene por delante una de las discusiones más sensibles de la agenda local.


