El gobernador acompañará a León XIV en su visita al Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, la actividad de la gira papal que más preocupa a la Casa Rosada. La imagen llegará en plena pelea entre el Gobierno nacional y las organizaciones de discapacidad por la emergencia del sector y el presupuesto 2027.
Axel Kicillof estará junto al papa León XIV el lunes 9 de noviembre en el Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, en Almirante Brown. La foto de Kicillof y el Papa en una institución que asiste a personas con discapacidad es, según pudo saber la Agencia DIB, la escena de la visita que más inquieta al Gobierno de Javier Milei.
La presencia del gobernador fue confirmada por fuentes de la Gobernación después de su reunión con el nuncio apostólico, Michael Wallace Banach, en la sede de la Nunciatura. El comunicado oficial no lo menciona, pero en el entorno de Kicillof dieron por hecho que estará en Claypole.
Kicillof y el Papa: qué se definió con el nuncio
El encuentro con el embajador del Vaticano tuvo una agenda práctica. La Provincia y la Nunciatura repasaron el operativo de seguridad, la asistencia sanitaria y la logística de las dos actividades del Papa en territorio bonaerense: la visita al Cottolengo y la misa en la Basílica de Luján.
Acompañaron al gobernador el ministro de Seguridad, Javier Alonso, y el director provincial de Cultos, Juan Ignacio Torreiro. Kicillof aprovechó la reunión para entregar la declaración de León XIV como visitante ilustre de la provincia de Buenos Aires.
La agenda oficial del Vaticano ubica a León XIV en la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre. La visita a Claypole está prevista para las 9.15 del lunes 9, su primera jornada completa en el país, y la misa en Luján cerrará la gira el miércoles 11, antes de la partida hacia Perú. Será la primera visita de un pontífice desde la de Juan Pablo II en 1987.
Por qué el Cottolengo es la escena que preocupa a la Casa Rosada
El Pequeño Cottolengo Don Orione es una de las instituciones de referencia en la atención de personas con discapacidad en el conurbano. Que el Papa elija empezar por allí su recorrido es un mensaje en sí mismo, y el Gobierno nacional lo sabe.
La discapacidad es uno de los frentes más costosos para Milei. El Congreso sancionó en 2025 la ley de emergencia del sector, la Casa Rosada la vetó y ambas cámaras insistieron. Desde entonces, la aplicación de la norma quedó atada a la discusión sobre su financiamiento, y prestadores, familias y organizaciones mantienen el reclamo por aranceles atrasados y fondos que no llegan.
A eso se suma la pelea por el presupuesto del año próximo para el área, que vuelve a enfrentar al Gobierno con las entidades de asistencia. En ese contexto, una imagen del Papa saludando a residentes y trabajadores del Cottolengo, con el gobernador bonaerense a su lado, funciona como un contraste difícil de neutralizar desde la comunicación oficial.
La pelea por la foto, en clave 2027
Para Kicillof, la escena llega en un momento oportuno. Después de su «cuenten conmigo» en Avellaneda y de la gira por Nueva York, donde compartió mesa con Pedro Sánchez y Zohran Mamdani, el gobernador suma una foto de alto impacto en su propio territorio, junto a la figura de mayor peso simbólico del año.
En la Gobernación cuidan las formas. El comunicado habló de operativos, seguridad y logística, y evitó cualquier lectura política. Pero la decisión de confirmar en off la presencia de Kicillof en Claypole no fue casual: la Provincia quiere que se sepa que el gobernador estará en la escena social de la visita, no solo en el protocolo.
La Iglesia tampoco se mostró neutral sobre el país que recibirá al Papa. En la previa de la peregrinación juvenil a Luján, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, advirtió que a León XIV lo espera «una Argentina en crisis, con muchos hermanos muy pobres». Es el tipo de diagnóstico que la Casa Rosada preferiría no ver amplificado durante la gira.
El Gobierno nacional, por su parte, conserva la centralidad institucional de la visita. La coordinación general del operativo está en manos de la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, y Milei recibirá al Papa en la agenda protocolar. La disputa no será por quién organiza, sino por quién queda mejor parado en cada imagen.
Escenarios de confrontación
En las próximas semanas, la visita papal se convertirá en un tablero más de la pelea entre Milei y Kicillof. El escenario más probable es que la Casa Rosada intente blindar el costado protocolar y minimizar el impacto de Claypole, mientras la Provincia apuesta a la escena social.
Si antes de noviembre no hay avances en el financiamiento de la emergencia en discapacidad, el reclamo del sector llegará a la visita con toda su fuerza. Y la foto del lunes 9 en Almirante Brown será, para el Gobierno nacional, mucho más incómoda que cualquier misa multitudinaria.


