El ministro presentó el Sistema Integrado de Salud y el laboratorio bonaerense de medicamentos ante la comisión que preside Borgini. La UCR, el PRO y LLA aprovecharon la visita para reclamar por los atrasos en pagos y las dificultades de acceso a prestaciones de la obra social provincial.
Nicolás Kreplak se presentó este martes ante la comisión de Salud del Senado bonaerense para explicar y defender dos proyectos centrales de la agenda sanitaria de Axel Kicillof: la creación del Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires (SIPBA) y la constitución del Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense, un laboratorio estatal para producir medicamentos, vacunas e insumos médicos.
Los dos proyectos no son nuevos: ingresaron a la Legislatura en 2024 pero perdieron estado parlamentario a fines de 2025. Kicillof los reenvió a principios de este año para reactivar su tratamiento, y la convocatoria de esta semana —impulsada por la vicegobernadora Verónica Magario— busca darle el empujón que necesitan para avanzar.
Qué proponen los dos proyectos
El Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense sería una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria destinada a investigar, producir y comercializar insumos esenciales para hospitales y Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de toda la provincia. A diferencia de la versión de 2024, el nuevo texto incorpora la producción de cosméticos y profundiza en el análisis de factores ambientales.
El SIPBA, por su parte, apunta a reorganizar el sistema sanitario bajo la rectoría del Estado provincial, articulando efectores públicos y privados, obras sociales y municipios. El proyecto ratifica el COSAPRO —creado en 2008— y reformula los CORESA, que sumarán directores de hospitales provinciales y de regionales del IOMA, además de mesas de trabajo con financiadores, prestadores, sindicatos y universidades.
Kreplak explicó la lógica detrás de la regionalización: decidir dónde invertir los recursos de salud no puede ser «una decisión política del ministro, que se lleva bien con tal intendente o con tal secretario de salud», sino que debe basarse en indicadores objetivos como la cantidad de ambulancias, su tasa de uso y los tiempos de respuesta. El corazón operativo del proyecto es la Red Bonaerense de Atención y Cuidados en Salud, organizada en tres niveles de complejidad con mecanismos de referencia entre efectores.
La oposición esperó con IOMA
La reunión, de carácter informativo, fue convocada por el presidente de la comisión, el kicillofista Pedro Borgini. Pero apenas terminó la exposición de Kreplak, representantes de la UCR, el PRO y La Libertad Avanza llevaron la discusión hacia el estado del Instituto de Obra Médico Asistencial.
Los planteos opositores incluyeron las dificultades para acceder a prestaciones, los atrasos en los pagos a prestadores y los reclamos de intendentes y asociaciones profesionales que vienen denunciando la crisis del organismo desde hace meses. Es el mismo cuadro que InfoPlatense reportó con el caso del Centro de Día Cántaros de Villa Elisa y con el acampe de familias de personas con discapacidad frente a la sede platense de IOMA esta misma semana.
El senador Marcelo «Chuby» Leguizamón, de Hechos, había cuestionado en junio el diagnóstico oficial con una frase que circuló mucho en su momento: «El Excel del escritorio del ministro no resiste un minuto de calle.»
El tuit de Passaglia que resumió el tono del debate
El clima de tensión sobre IOMA tuvo también un capítulo en redes sociales el domingo previo a la sesión. El diputado nacional Santiago Passaglia, del espacio Hechos, publicó un mensaje directo con tono de desafío hacia la gestión provincial de la obra social: «Te mando la cuadrilla cuando quieras, porque por lo visto ustedes no pueden ni pintar una pared. ¿Te arreglamos los vidrios y puertas rotas también para que la gente no esté con 3 grados congelándose ahí adentro? ¿Y la caldera? ¿Y el ascensor? ¿Las sillas de la sala de espera?»
El mensaje, aunque no formó parte formal de la sesión, anticipó el tono con el que la oposición llegó a esperar a Kreplak: no discutiendo los proyectos de reforma estructural sino exigiendo respuestas sobre el funcionamiento cotidiano de IOMA.
Lo que está en juego
El gobierno bonaerense necesita que estos proyectos consigan estado parlamentario y avancen en comisión antes de que vuelvan a caducar. Para Kicillof, que viene de una semana con el plenario «Peronismo x Peronistas», el lanzamiento del MDF Juventudes y el Consejo de Economía del Conocimiento, la reforma sanitaria es otro capítulo del relato de gestión que necesita mostrar antes de 2027.
Para la oposición, IOMA es el frente más fácil de explotar: afecta directamente a millones de afiliados bonaerenses y tiene denuncias concretas y verificables de atrasos y dificultades. Mientras el gobierno habla de reorganización estructural a largo plazo, la oposición habla de sillas rotas y calderas sin funcionar en el presente.


