El pliego de una jueza con sede en La Plata se convirtió en el detonador de la interna libertaria más intensa desde que Patricia Bullrich ingresó al bloque del Senado. En pocas horas se acumularon una rebeldía pública, una renuncia rechazada, dos contraataques de Karina Milei, una operación secreta de Mauricio Macri y un bloque partido por primera vez. El jueves hay sesión.
El origen: una jueza y un periodista incómodo
María Verónica Michelli es candidata al Tribunal Oral Criminal Federal 3 de La Plata. Tiene 32 años en la Justicia federal y 16 como secretaria del TOF 1 de la misma sede. Había superado todos los requisitos formales y contaba con avales en la Comisión de Acuerdos. Sin embargo, desde la Casa Rosada ordenaron retirar su pliego. La razón: Michelli es cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, autor de investigaciones sobre el caso $LIBRA y otros expedientes sensibles para el oficialismo.
Bullrich se negó a acatar. El lunes le comunicó a Milei en persona que ejercería su «derecho a la objeción de conciencia». Sesenta segundos antes de publicar su tuit, envió el mismo texto al grupo de WhatsApp del bloque libertario. Recibió apoyos y críticas. No respondió ninguno. Publicó igual.
La renuncia que Milei no aceptó
Además, Bullrich ofreció dejar la jefatura del bloque. El Presidente no aceptó. En consecuencia, por primera vez desde que asumió el poder, La Libertad Avanza tiene el bloque del Senado partido. El poroteo ya empezó: la discusión interna es «se vota con Karina o con Patricia». El senador Francisco Paoltroni y Luis Juez acompañarán a Bullrich. Carmen Álvarez Rivero podría sumarse. El bloque tiene 21 integrantes.
No obstante, desde el entorno de Milei salieron respuestas rápidas. Alejandro Fantino, uno de los periodistas más cercanos al Presidente, fue directo: «El único esencial es Milei. Si no está, no pasa nada, es como que falte Montiel». También criticó que Bullrich use los medios para cuestionar decisiones del Ejecutivo: «Ya viene con la de Adorni», se quejó.
Los dos contraataques de Karina
Karina Milei respondió en simultáneo por dos frentes. Por un lado, la Inspección General de Justicia —que responde al ministro Juan Bautista Mahiques, hombre puesto por Karina— le exigió a la Fundación Faro que informe quiénes le realizaron donaciones millonarias. La Fundación Faro la maneja Francisco Caputo, hermano del asesor Santiago Caputo, junto al referente ideológico Agustín Laje. Según Chequeado, la fundación declaró ante la IGJ haber recibido $4.957 millones en 2024 en concepto de donaciones, cursos y talleres. El pedido de información es, en ese contexto, una señal inequívoca.
Por otro lado, Karina usó a Adorni para anunciar la desregulación de la VTV —el sistema de verificación vehicular obligatoria— que hasta ahora está en manos del Grupo Neuss, empresarios históricamente cercanos a Caputo. El Grupo Neuss tiene la explotación de la VTV en la Provincia de Buenos Aires desde 1995 y en la Ciudad de Buenos Aires desde 2016. «Se termina el monopolio de las plantas de VTV. Fin», tuiteó Adorni, que de paso recordó que sigue en funciones.
Macri operó antes del tuit
Detrás del gesto de Bullrich hay también una operación de Mauricio Macri. El expresidente se reunió en secreto con la senadora la semana pasada, antes de que ella publicara el tuit que la puso en rebeldía. En la posterior cumbre de Macri con empresarios en Colonia del Sacramento —donde estuvieron Marcos Galperín, Jonathan Kovalivker, Ignacio Sáenz Valiente, Gabriel Sánchez Catena y Eduardo Bastitta— el presidente del PRO reveló el encuentro con entusiasmo: «La dejé aceleradísima».
En ese encuentro, Macri y Bullrich hablaron de ir cada uno por su lado de cara a 2027, pero coordinados. Más cerca de los comicios definirán quién es el mejor candidato, considerando también el escenario de un eventual ballotage. El acercamiento entre ambos lo impulsó Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint, quien en una reunión previa le pidió a Macri que se arrime a la senadora. Además, Macri les dijo a los empresarios que está en conversaciones con las señales A24 y La Nación+.
La lectura de Macri es clara: Milei va a pagar el costo político del ajuste, Caputo no llegará como ministro al final del mandato, y el establishment y Estados Unidos apoyarán a otro candidato. En ese marco, Bullrich es hoy la dirigente con mejor imagen positiva del oficialismo, por encima del propio Presidente.
El peronismo mira y espera
Mientras tanto, en el PJ del Senado también hay turbulencias. La última reunión terminó a los gritos y la senadora Anabel Fernández Sagasti quedó al borde del llanto. Los 11 senadores que acompañaron a Cristina Kirchner en el voto contra el camarista Carlos Mahiques quedaron aislados. En ese sentido, hasta Gildo Insfrán mandó a su senadora a votar en favor del magistrado, algo impensado meses atrás.
Por otro lado, Kicillof se mueve con cautela hacia la candidatura presidencial sin decirlo públicamente. En ese contexto, la re-reelección de los intendentes bonaerenses y un posible desdoblamiento electoral son las dos variables que el peronismo está mirando de cara a 2027. El acuerdo no será sencillo para nadie.


