Jueves 6 de agosto de 2026
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Ladrones intentaron robar caños de GNC en una ex estación abandonada de Lisandro Olmos y provocaron un escape de gas que casi termina en tragedia

El martes a la noche, delincuentes ingresaron a la ex estación de servicio INI GNC, ubicada en avenida 44 y 159, en el barrio El Retiro de Lisandro Olmos. El objetivo era robar las cañerías. Al intentar aflojar los caños, liberaron el gas que permanecía almacenado bajo presión en las instalaciones y provocaron un incendio. Los Bomberos intervinieron de urgencia y lograron controlarlo a tiempo. Sin embargo, el peligro no desapareció.

El gas sigue en las cañerías

El predio cerró hace aproximadamente dos meses y la estación dejó de operar. Sin embargo, las cañerías de GNC conservan gas bajo presión. Fernando Huerta, vecino frentista, describió la gravedad del episodio: «Los bomberos no podían controlar el fuego y nos dijeron que nos teníamos que ir porque podía volar todo. Por suerte lograron apagarlo, pero podría haber sido una tragedia».

Tras el incidente, personal de Camuzzi se acercó al lugar para ajustar llaves y reducir el riesgo. Sin embargo, la empresa aclaró que no puede intervenir sobre toda la infraestructura del predio. El motivo es claro: se trata de propiedad privada. «Ajustaron unas tuercas para que no siga saliendo el gas, pero no pueden hacer nada más porque es propiedad privada», explicó Huerta.

Un predio en desguace

El abandono de la estación habilitó el saqueo sistemático. Eduardo, otro vecino de la cuadra, recordó que en su momento el lugar generaba colas de hasta dos o tres cuadras. Hoy el contraste es total. «Están saqueándola. Se llevan las puertas y ventanas a cualquier hora. A las cinco de la tarde ves a uno que se va llevando una puerta arriba de la cabeza», describió.

Además, el predio permanece a oscuras pese a la presencia de serenos. Esa oscuridad facilita el ingreso de personas que consumen sustancias y genera situaciones de inseguridad para las mujeres que circulan por la zona. «No puede vivir un sereno a oscuras», señaló Huerta.

El dueño no aparece y los vecinos juntan firmas

Los frentistas intentaron comunicarse con el propietario del inmueble, sin resultados. El único contacto fue por WhatsApp: el dueño confirmó que realizó la denuncia policial y que no tomará medidas adicionales. El pedido del barrio es concreto: que se tapie el acceso al predio para impedir el ingreso de intrusos.

Ante la falta de respuesta, los vecinos comenzaron a juntar firmas para llevar el reclamo a la Justicia. Mientras tanto, destacan el rol de la Secretaría de Seguridad municipal como «la única que responde cuando pasa algo», aunque advierten que depender de una patrulla que llegue a tiempo no es una solución sostenible.

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