Un grupo de jefes comunales bonaerenses, hasta ahora identificado con la Primera y la Tercera sección electoral, se reunió este lunes con Axel Kicillof y confirmó su ambición de convertirse en una cuarta fuerza dentro del peronismo, en pie de igualdad con el Movimiento Derecho al Futuro, La Cámpora y el Frente Renovador.
El armado que empezó a moverse hace meses bajo el mote de «Grupo AFA» —por su cercanía con el titular de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia— dio un salto cualitativo. Este lunes, sus referentes se reunieron con Axel Kicillof y confirmaron la intención de sumar peso propio en la mesa de decisiones del peronismo bonaerense, con un «11 inicial» que ya no se limita a los distritos donde nació.
Hasta hace poco, el espacio estaba integrado casi exclusivamente por intendentes de la Primera y la Tercera sección electoral: Federico Otermín (Lomas de Zamora), Federico Achával (Pilar), Gastón Granados (Ezeiza) y Nicolás Mantegazza (San Vicente), a los que solían sumarse Gustavo Menéndez (Merlo) y Julián Álvarez (Lanús). La novedad de esta etapa es la ampliación hacia el interior de la Provincia, un movimiento que busca despegar al grupo de su imagen inicial de liga de intendentes del conurbano.
Mariel Fernández, la incorporación que sorprende
Dentro de esa expansión, la aparición de Mariel Fernández, intendenta de Moreno, es el dato que más ruido generó puertas adentro del peronismo. Su acercamiento al espacio la corre de su posición más tradicional dentro del armado bonaerense y confirma que la liga de intendentes empieza a captar dirigentes que hasta ahora no estaban asociados a ninguna de las tres terminales tradicionales de la coalición.
El objetivo declarado: romper la polarización kicillofismo-Cámpora
El espacio se referencia a sí mismo como una expresión del «sentido común» de la militancia de base, cansada de la fractura expuesta entre Kicillof y el sector que responde a Cristina y Máximo Kirchner. Con más de 600.000 votos acumulados en sus distritos, el intendentismo busca funcionar como un cuarto polo de poder dentro de Fuerza Patria, junto al Movimiento Derecho al Futuro que conduce el propio gobernador, La Cámpora y el Frente Renovador de Sergio Massa.
Una condición innegociable para 2027
Detrás del discurso de unidad y equilibrio, los intendentes del espacio plantean una condición de fondo para acompañar cualquier recambio institucional en la Provincia: no aceptar imposiciones desde la Ciudad de Buenos Aires para la sucesión de Kicillof y Verónica Magario en la Gobernación. El mensaje apunta tanto al kirchnerismo duro como a cualquier candidatura armada exclusivamente desde los despachos porteños del PJ nacional.
La consolidación de esta cuarta fuerza reconfigura el mapa de poder territorial del peronismo bonaerense justo cuando arranca la disputa por la sucesión de Kicillof, un proceso en el que intendentes del propio Movimiento Derecho al Futuro —como Julio Alak en La Plata— también aspiran a jugar un rol protagónico. Cuantos más actores compitan por espacio en esa mesa, más compleja se vuelve la negociación de listas que la región platense sigue de cerca, dado que cualquier acuerdo final deberá conciliar el peso de esta nueva liga con el del propio armado kicillofista.


