El oficialismo proyecta sumar 12 bancas al sistema bicameral bonaerense e incorporar cuatro distritos del Gran La Plata a la octava sección electoral. El debate ya está abierto en las comisiones, pero el costo de una Legislatura que gasta más de 1.000 millones de pesos por día instala una pregunta inevitable.
El peronismo bonaerense avanza en un proyecto de reforma política que, si prospera, cambiaría la composición de la Legislatura provincial de manera significativa. La propuesta apunta a sumar 12 legisladores al actual sistema bicameral, llevando el total de bancas de 138 a 150: 100 diputados en lugar de los actuales 92, y 50 senadores en lugar de 46. El tema ya se discute en las comisiones de reforma política de ambas cámaras, con el aval del gobernador Axel Kicillof.
Para La Plata y la región, el impacto es doble: la ciudad es el único municipio que integra actualmente la octava sección electoral, y la reforma propone incorporarle cuatro distritos vecinos —Berisso, Ensenada, Magdalena y Punta Indio— provenientes de la tercera sección. Una reconfiguración que cambiaría el peso político de toda la región en la Legislatura.
El argumento: décadas sin actualización
El fundamento que esgrimen los impulsores de la iniciativa es la representación demográfica. Un legislador con diálogo frecuente con Kicillof planteó que «no se actualiza hace décadas» y señaló una «disparidad de representación de la séptima y de la octava respecto de la primera y de la tercera».
La base constitucional existe: los artículos 69 y 75 de la Constitución de Buenos Aires establecen la composición inicial de las cámaras y habilitan ajustes según los datos de cada censo. Para aprobar cualquier cambio se requiere una mayoría de dos tercios en la Legislatura, lo que obliga al oficialismo a buscar votos más allá de su propio bloque.
El costo que nadie quiere calcular en voz alta
La reforma llega en un contexto que hace difícil ignorar los números. El Poder Legislativo bonaerense consume un presupuesto anual de 379.000 millones de pesos. En promedio, tanto la Cámara de Diputados como el Senado insumen más de 1.000 millones de pesos diarios. La Cámara de Diputados tiene asignados $222.800 millones para el año en curso, y el Senado $156.204 millones, según la ley 15.560.
Sumar 12 legisladores implica sumar sueldos, equipos de asesores, partidas de gastos y estructura administrativa. Nadie en el oficialismo puso todavía una cifra concreta al costo adicional. Pero la aritmética es simple: a mayor cantidad de bancas, mayor gasto en una institución que ya es de las más costosas del país en términos per cápita.
Qué implica para el Gran La Plata
El rediseño de la octava sección es el cambio más concreto que traería la reforma para esta región. Hoy, la octava sección es La Plata sola. Si el proyecto avanza, Berisso, Ensenada, Magdalena y Punta Indio pasarían de la tercera sección a integrarse en un bloque regional más amplio con la capital provincial como eje.
En términos de representación, eso implica una reorganización del peso electoral de la región: más municipios, más bancas en juego y una nueva geometría de alianzas para los candidatos que compitan en esa sección. Para los partidos con estructura en el Gran La Plata, el cambio puede significar tanto más oportunidades como más competencia interna.
La reforma más amplia que Kicillof impulsa
La propuesta forma parte de una reforma política más amplia que impulsa el gobernador, que también incluye la derogación de la ley que prohibió la reelección indefinida de los intendentes en la provincia. Dos movimientos que, vistos en conjunto, apuntan a rediseñar las reglas del juego electoral bonaerense antes de que empiece formalmente la campaña de 2027.
La combinación no es casual: más bancas implica más candidaturas y más posibilidades de negociación para los armados electorales. La reelección indefinida de intendentes, por su parte, ata a los jefes comunales a sus municipios y reduce la presión sobre las listas provinciales. Son reformas que favorecen a quien conduce el proceso y tiene la lapicera de las candidaturas.


