Las mediciones de las últimas semanas coinciden en un escenario de paridad. Proyección le da una ventaja mínima al Presidente en segunda vuelta, Afiches lo muestra perdiendo y Analogías y QSocial marcan empate. Los indecisos y el voto en blanco, la llave de 2027.
A un año de las elecciones presidenciales, la pregunta sobre quién ganaría un balotaje entre Javier Milei y Axel Kicillof volvió a instalarse con fuerza. Distintas consultoras publicaron en octubre sus mediciones, y aunque los números varían, todas coinciden en un dato: la segunda vuelta entre el Presidente y el gobernador bonaerense aparece abierta.
La paridad contrasta con los escenarios de comienzos de año, cuando algunos sondeos le daban al oficialismo ventajas de dos dígitos. El deterioro del clima económico y la consolidación de Kicillof como principal figura opositora acortaron la distancia.
Proyección: ventaja mínima para Milei
El relevamiento de Proyección Consultores, realizado entre el 1 y el 13 de octubre sobre 1.231 casos, muestra a Milei adelante en primera vuelta con el 37% frente al 31,6% de Kicillof. Más atrás aparecen Myriam Bregman (7,4%) y Maximiliano Pullaro (4,3%).
En un balotaje, la diferencia se achica a menos de dos puntos: Milei obtendría el 41% y Kicillof el 39,1%. El 13,4% votaría en blanco o impugnaría y el 6,5% no sabe qué haría. Por espacios, La Libertad Avanza reúne el 37,8% y Fuerza Patria el 35,9%.
El mismo estudio deja una señal ambigua para el Gobierno: el 57,8% considera que el país atraviesa una crisis económica y el 47,4% responsabiliza al oficialismo, pero el 41,4% cree que Milei tiene más capacidad para mejorar la economía, frente al 29,6% que confía más en la oposición.
Afiches: Milei perdería contra tres peronistas
La encuesta online de la consultora Afiches, realizada entre el 10 y el 15 de octubre, muestra un escenario más adverso para el Presidente: Milei perdería una segunda vuelta frente a Cristina Kirchner, Sergio Massa y Kicillof. Según el estudio, el universo de votantes no polarizados es clave para explicar esos resultados.
Analogías y QSocial: empate técnico
El estudio de Analogías, realizado entre el 10 y el 14 de octubre, ubica al peronismo unido con el 31,6% de intención de voto y a Milei con el 30,9%, con un 21,4% de indecisos. En imagen, Cristina Kirchner lidera con 45,1% de positiva, seguida por Patricia Bullrich (44%) y Kicillof (43,3%), todos por encima del Presidente (38,9%).
QSocial, por su parte, registró un empate en 31% de intención de voto entre Milei y Kicillof, y advirtió que el alto rechazo a ambas candidaturas limita sus posibilidades de crecimiento.
Qué tienen en común
Más allá de las diferencias metodológicas, las encuestas de octubre comparten tres conclusiones:
- Paridad: ninguna muestra una ventaja holgada en un eventual balotaje.
- Techo alto de rechazo: tanto Milei como Kicillof enfrentan porcentajes elevados de votantes que nunca los elegirían.
- Indecisos decisivos: entre el voto en blanco y quienes no saben qué harían, cerca de uno de cada cinco electores todavía no tiene definida su posición.
Por qué importa la unidad peronista
Los números explican la insistencia de Kicillof en la unidad. El gobernador convocó esta semana a toda la oposición a frenar la eliminación de las PASO, con el argumento de que dividir al peronismo beneficia a Milei. Con márgenes tan estrechos, cualquier fuga de votos hacia otra candidatura puede definir la elección.
Del otro lado, el oficialismo también enfrenta riesgos de fragmentación: Bullrich se declaró “preparada” para competir y sectores del radicalismo la evalúan como candidata de una tercera vía, mientras la reaparición del PRO de Mauricio Macri podría restarle votos al Presidente.
Las advertencias sobre las encuestas
Conviene leer estos números con cautela. Las mediciones a un año de la elección reflejan climas de opinión antes que resultados, las candidaturas todavía no están definidas y las metodologías difieren: algunas son telefónicas, otras online, con muestras y márgenes de error distintos. Además, persiste la incertidumbre sobre si habrá PASO en 2027.
La evolución de la economía será el factor central. Si el consumo y los salarios se recuperan, el Gobierno podría ampliar su ventaja; si el deterioro continúa, la paridad podría inclinarse hacia la oposición. En el medio, la capacidad de cada espacio para ordenar su interna y seducir a los indecisos marcará el rumbo de una elección que hoy aparece más abierta que nunca.


