Una encuesta nacional muestra el derrumbe de las expectativas y la caída en la aprobación del Gobierno. El empleo sigue en baja y en la política ya se discute si el plan económico entró en una fase de desgaste prematuro.
El respaldo social al gobierno de Javier Milei empieza a mostrar grietas más profundas que las esperadas. Los últimos datos de opinión pública reflejan un giro claro: caen las expectativas sobre el futuro, baja la aprobación presidencial y el ajuste no logra todavía ofrecer una salida visible en la economía real.
La encuesta que encendió alarmas
El dato más contundente es el de las expectativas: sólo el 30,3% de los argentinos cree que el país va a mejorar o mantenerse estable en el próximo año, mientras que el resto proyecta un escenario igual o peor.

Ese número resume el cambio de clima: la promesa de recuperación rápida pierde credibilidad.
En paralelo, la aprobación del Gobierno cayó del 44,9% en enero al 37,8%, con un rechazo que ya no se limita a la oposición.

El dato político más delicado:
- 2 de cada 10 votantes de Milei ya se muestran críticos
- y el rechazo también crece entre votantes de Patricia Bullrich
Es decir, el desgaste empieza a perforar el núcleo duro que lo llevó al poder.
El bolsillo, en el centro del malestar
La encuesta deja otro dato clave: el 64,5% de las preocupaciones está vinculado a la economía, con foco en inflación, salarios y empleo.
A nivel doméstico, el problema principal ya no es abstracto:
- el 50% señala los bajos ingresos
- y el endeudamiento empieza a crecer como variable estructural
Esto no es solo percepción: explica por qué el humor social cambia incluso sin crisis financiera visible.
El empleo, la variable que complica el relato
El otro frente crítico es el laboral. Según los datos relevados, el modelo económico viene acompañado por una pérdida sostenida de empleo, con un promedio cercano a 400 puestos de trabajo por día.
Este punto es central en el análisis político: el Gobierno ordena variables macro, pero el costo social no encuentra todavía un correlato en crecimiento o inversión.
El problema del “plan”
El diagnóstico que empieza a circular en la política —y que reflejan los análisis más duros— es que el plan económico funciona en lo técnico, pero no en lo social.
Según los análisis, en la Casa Rosada ya hay señales de alerta porque “nada marcha de acuerdo al plan”, en especial en el frente político, donde el desgaste se aceleró más de lo previsto.
El Gobierno esperaba atravesar el ajuste con respaldo sostenido, pero el deterioro en la percepción social está ocurriendo antes de que aparezcan resultados positivos.
Imagen en caída y reconfiguración política
En paralelo, la imagen presidencial también retrocede. Distintos estudios coinciden en una caída significativa —en algunos casos superior a los 10 puntos—, en un contexto donde la oposición empieza a recuperar terreno.
Incluso dentro del oficialismo hay señales de preocupación: episodios políticos recientes impactaron directamente en la imagen del Presidente y aceleraron el desgaste.
El dato no es menor: el capital político inicial era la principal herramienta del Gobierno para sostener el ajuste.
Impacto en La Plata y la Provincia
En el Gran La Plata, donde el empleo estatal, el comercio y los servicios son clave, este escenario empieza a sentirse con más claridad.
La caída del consumo y la incertidumbre laboral ya impactan en la actividad diaria. Comercios con menos movimiento, menor circulación de dinero y cautela en el gasto son señales que anticipan un enfriamiento más profundo.
Además, el deterioro de expectativas complica el escenario político en la Provincia de Buenos Aires, donde el oficialismo nacional todavía no logra consolidar estructura territorial.
Lo que viene
El Gobierno apuesta a que la estabilización macro termine ordenando la economía en los próximos meses. Pero los datos actuales marcan otra dinámica: la paciencia social se acorta.
Si el empleo no reacciona y las expectativas no repuntan, el desgaste puede dejar de ser un problema de encuestas para convertirse en un límite político concreto.


