La imagen digital de Javier Milei atraviesa un momento particular. Tras el pico de protagonismo que siguió a su triunfo electoral, el Presidente experimentó una caída sostenida en el volumen de menciones durante noviembre y diciembre. Sin embargo, el escenario volvió a cambiar a comienzos de enero, cuando la crisis en Venezuela y el alineamiento explícito del Gobierno argentino con Estados Unidos reactivaron con fuerza la conversación en redes sociales.
Así lo refleja un informe reciente de la consultora Ad Hoc, especializada en análisis de opinión pública digital, que monitorea de manera constante el desempeño online del Presidente y de las principales figuras políticas del país. El dato central es claro: Milei conserva niveles de positividad aceptables, pero con un protagonismo más inestable y dependiente de factores externos.

De la euforia electoral al enfriamiento digital
Según el estudio, luego de las elecciones de octubre La Libertad Avanza logró colocar a Milei en el centro de la escena virtual, con altos niveles de interacción y menciones. Ese impulso, sin embargo, se fue diluyendo con el correr de los meses. Diciembre cerró como uno de los períodos con menor volumen de menciones desde el inicio de su mandato, aunque con un balance levemente positivo entre apoyos y críticas.

El Presidente mantuvo por tercer mes consecutivo un saldo favorable en términos de sentimiento digital, algo que no había conseguido durante gran parte de 2025. Pero la brecha entre menciones positivas y negativas se achicó, una señal de alerta para un liderazgo que se apoya fuerte en la construcción simbólica en redes.
Venezuela y la apuesta por la agenda global
El punto de inflexión llegó con los acontecimientos en Venezuela y la intervención impulsada por Estados Unidos. El posicionamiento público de Milei —en línea con Donald Trump y con un discurso duro contra el chavismo— volvió a colocarlo en el centro de la conversación política, no solo en Argentina sino también a nivel internacional.
En apenas un día, el Presidente acumuló cerca del 10% del total de menciones que había reunido en todo diciembre. La agenda internacional, según Ad Hoc, genera para Milei niveles de aprobación sensiblemente más altos que los temas domésticos, en especial aquellos vinculados a la economía, la reforma laboral o el ajuste fiscal.
No es un dato menor para una ciudad como La Plata, donde el impacto de las políticas nacionales se mide con lupa en el empleo público, el sistema universitario y la actividad económica local. Mientras la discusión internacional oxigena la imagen presidencial, los conflictos internos siguen siendo su principal talón de Aquiles.
Presupuesto 2026: tensión, rechazo y alivio parcial
En el plano local, uno de los momentos de mayor negatividad para Milei se dio en torno al debate del Presupuesto 2026. Las protestas por el financiamiento universitario y la emergencia en discapacidad, junto al rechazo inicial de algunos artículos sensibles, empujaron la conversación hacia un tono crítico.
La posterior aprobación del Presupuesto en el Senado, aunque sin los capítulos más cuestionados, permitió recomponer parcialmente la imagen presidencial, pero no alcanzó para revertir del todo el desgaste generado. En distritos con fuerte presencia universitaria como La Plata, estos temas tuvieron una resonancia particular en redes y medios locales.
El “vacío opositor” y el fenómeno Dante Gebel
Del otro lado del mostrador político, el informe detecta una debilidad persistente: la oposición no logra sostener una conversación digital competitiva. Axel Kicillof continúa siendo el principal referente opositor en términos de presencia constante, pero sin picos que desafíen seriamente el protagonismo de Milei.

En ese contexto apareció, casi de la nada, la figura del pastor evangelista Dante Gebel. Durante diciembre, su nombre explotó en redes sociales y superó ampliamente en menciones a dirigentes como Kicillof, Cristina Fernández de Kirchner o Juan Grabois. Se lo llegó a instalar como un eventual candidato presidencial para 2027.
El fenómeno, sin embargo, duró poco. En menos de dos semanas, el volumen de menciones cayó de manera abrupta. El propio informe señala que buena parte de la difusión fue impulsada por sectores libertarios y macristas, muchas veces con encuadres negativos. Mucho ruido, poca estructura y escasa capacidad de sostenerse en el tiempo.
Un liderazgo con techo visible
El balance que deja el análisis de Ad Hoc es contundente: Milei sigue siendo el principal actor de la conversación política digital, pero con un protagonismo más frágil que meses atrás. La agenda internacional funciona como salvavidas comunicacional, mientras que los conflictos internos siguen marcando límites claros.
En paralelo, la oposición muestra dificultades para ocupar ese espacio, con figuras que logran picos momentáneos pero no consolidan presencia. En ese tablero, la disputa digital continúa abierta y, como suele pasar en redes, puede cambiar de clima más rápido que el pronóstico del tiempo en Plaza Moreno.


