Domingo 26 de abril de 2026
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Monzó, el armador del centro: sus charlas con Kicillof, abre el juego con Brito y le pone fecha al fin del «péndulo»

El exdiputado nacional descarta una interna con Kicillof y apunta a reconstruir algo parecido a Juntos por el Cambio, pero «con tinte peronista». Le pide a Milei que eche a Adorni y advierte que el Gobierno se está desgastando solo.

Emilio Monzó no para. En las últimas semanas recorrió La Plata, tuvo despacho en la Gobernación bonaerense, habló con Axel Kicillof, llamó a Mauricio Macri, y ahora revela que su candidato soñado para 2027 es el empresario y presidente de River, Jorge Brito. El objetivo: construir un espacio de centro que frene lo que él llama «el péndulo» entre extremos que viene destruyendo a la Argentina.
”Pasar de Milei a Kicillof sería zigzaguear de nuevo», sintetizó con una frase que resume toda su estrategia.

La reunión en La Plata que hizo ruido

Hace tres semanas, el extiular de la Cámara de Diputados cruzó las puertas de la Casa de Gobierno bonaerense para sentarse con Kicillof. El encuentro, en pleno centro platense, generó versiones de todo tipo. Monzó lo aclara: no fue a armar una gran PASO anti-Milei ni a proponerle al gobernador liderar una coalición opositora.

Le dijo algo más simple, y quizás más difícil: que para ganar en 2027 Kicillof tiene que correrse del ala más dura del kirchnerismo y seducir al tercio del electorado que no se identifica ni con Milei ni con el peronismo clásico.

«Se lo digo matemáticamente. La Argentina son tres tercios», explicó Monzó. «Los que ganaron son los extremos que se movieron al centro.»
¿Y notó gestos de Kicillof en esa dirección? «Por ahora, pocos», fue la respuesta.

Brito, el candidato que todavía no dice que sí

El nombre que Monzó desliza con más entusiasmo no es el de ningún político. Es Jorge Brito, el banquero que conduce el Banco Macro y que desde la presidencia de River acumuló visibilidad y capital simbólico.

«Tiene equilibrio emocional, una familia bien formada, ha manejado bien su empresa y River es un club que llena de orgullo. Es una persona normal, que no agrede y dialoga», enumeró. «Tiene muchas características para ser un buen presidente.»

Pero admite que una cosa es su deseo y otra muy distinta es que Brito quiera. El armado, por ahora, está en etapa de seducción.

Adorni, el riesgo país y un Gobierno que no aprende

Monzó es duro con el Gobierno y no esquiva los temas incómodos. Sobre el caso Adorni —el jefe de Gabinete que acumula semanas de turbulencias judiciales y políticas— es directo: debería haberse ido hace tiempo.

«El riesgo país no lo provoca el kirchnerismo. Lo provoca esto de Adorni», afirmó. Y fue más lejos: le aconsejó a Luis Caputo que en lugar de salir a convencer a los fondos de inversión de que la situación es manejable, convenza al Presidente de que no vaya al Congreso a blindar a un funcionario que se equivocó.

«A veces pienso que el Gobierno es bulímico. Se atraganta con los acontecimientos, los vomita, pero no se nutre de los errores», disparó.

La reforma electoral: una ingeniería para ganar en primera vuelta

Sobre la propuesta de Milei de reformar el sistema electoral y eliminar las PASO, Monzó no tiene dudas sobre el objetivo real: que el Presidente gane en primera vuelta, porque en un balotaje —dice— LLA no tiene chances.

«Esta reforma electoral tiene un solo objetivo: ganar en primera vuelta. Este gobierno no gana el balotaje en 2027», afirmó.
Y trazó un paralelo con Sergio Massa en 2023, que también intentó una ingeniería electoral para evitar el balotaje. Le fue mal.

Macri y el centro que viene

El exdiputado incluye a Macri en su esquema, aunque con matices. Apuesta a que el líder del PRO termine alejándose del oficialismo y ayude a construir ese espacio de centro que Monzó imagina como una reedición de Juntos por el Cambio, pero esta vez con ADN peronista adentro.

”Tarde o temprano, Macri tiene que estar lejos de este gobierno», dijo. Y recordó que JxC llegó a gobernar el país: «Muchos dicen que el centro nunca llegó. Es mentira.”

¿Qué viene para La Plata y el conurbano?

El movimiento de Monzó tiene consecuencias directas para el territorio bonaerense. La Provincia de Buenos Aires es el tablero donde se juega el partido más importante de 2027, y la relación entre Kicillof y los sectores del centro moderado —incluidos los que orbitan alrededor de figuras como Miguel Pichetto o el propio Monzó— definirá si el peronismo puede ampliar su base o queda encerrado en su núcleo duro.

En La Plata, ciudad con un peso universitario enorme y una clase media sensible a los discursos de orden y estabilidad, la apuesta por un espacio de centro podría tener tracción real, especialmente si la situación económica sigue complicando la vida cotidiana.

Si Milei llega debilitado a las legislativas de octubre —con el caso Adorni todavía abierto y la interna del Gobierno a la vista—, el espacio que intenta construir Monzó puede ganar oxígeno rápido. La clave es si logra convencer a figuras con peso real, como Brito, de dar el salto. Sin nombre propio, el centro siempre termina siendo una buena idea que no termina de aterrizar.

Fuente: En base a un reportaje del Diario La Nación

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