Casi tres de cada diez bonaerenses con deudas ya no pueden pagarlas en tiempo y forma. El dato surge de un informe elaborado por Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), a partir de información del Banco Central correspondiente a mayo de 2026. Y el número que arroja para Buenos Aires supera al promedio nacional, lo que convierte a la provincia en un termómetro de un problema que, lejos de ser puntual, muestra señales de profundización.
A nivel país, unos 5,8 millones de personas no lograron cumplir en tiempo y forma con sus obligaciones financieras. En Buenos Aires, el porcentaje de mora en deudores bonaerenses alcanzó el 28,5% cuando se considera el conjunto de deudas con bancos y proveedores no financieros. El promedio nacional, en tanto, se ubicó en el 27,9%.
Los números: mora bonaerense por encima de la media
En el segmento de créditos destinados a familias, el panorama también preocupa. El 17,8% de los bonaerenses que tomaron ese tipo de préstamos presenta algún grado de irregularidad en sus pagos. Ese porcentaje, a su vez, está 2,5 puntos por encima del promedio nacional, que ronda el 15,3%.
Dentro del ranking provincial, Buenos Aires no está en los primeros puestos pero tampoco queda bien parada. La superan La Rioja (22,8%), San Luis (20,1%), Catamarca (20%), San Juan (19,8%), Santa Cruz (19,8%) y Tucumán (18,2%). Sin embargo, su peso demográfico y económico hace que el dato sea especialmente significativo: lo que pasa en Buenos Aires no es una anomalía periférica, es un reflejo de lo que le ocurre a millones de familias que sostienen gran parte de la economía del país.
Además, el informe advierte que en 12 de las 24 provincias argentinas más del 30% de los deudores ya tiene atrasos. No se trata, por lo tanto, de casos aislados: la dificultad para pagar es, hoy, la norma en más de la mitad del país.
El rol de las billeteras virtuales: crédito fácil, mora cara
Uno de los datos más reveladores del informe tiene que ver con el tipo de crédito. En el sistema bancario tradicional, la tasa de mora nacional es del 12,3%. En cambio, entre las billeteras virtuales, las fintech y otros proveedores no financieros, esa cifra salta al 27,9%.
La diferencia no es menor. Refleja un proceso que viene acelerándose en los últimos años: ante las barreras de acceso al crédito bancario, muchas familias de ingresos bajos y medios recurrieron a financiamiento informal, más accesible en lo inmediato pero mucho más caro y con menores garantías de regularización cuando los pagos se complican.
En otras palabras, las billeteras y las fintech democratizaron el acceso al crédito. Pero también democratizaron la mora.
Por qué creció el endeudamiento en mora y qué lo explica
El informe del CEPA no es un dato aislado. Se inserta en un contexto de deterioro sostenido del poder adquisitivo que afecta a amplios sectores de la población bonaerense.
Los docentes provinicales, por caso, aún esperan una convocatoria a paritaria por parte del gobierno de Axel Kicillof, mientras los sindicatos presionan por una oferta urgente. Los estatales comenzaron a cobrar sus haberes este mes con una paritaria que el propio gobierno bonaerense viene postergando. En La Plata, el índice de actividad económica que elabora la UNLP registró una caída del 1,1% en el primer trimestre de 2026.
Este escenario de ingresos estancados o en retroceso real, combinado con el aumento de los gastos básicos y la expansión del crédito a través de plataformas digitales, explica en buena medida por qué tantas familias llegan al límite de sus posibilidades y terminan resignando el pago de sus deudas.
Un problema que el sistema ya empieza a notar
La señal de alerta llegó incluso desde el propio sistema financiero. Esta semana el Banco Nación lanzó una nueva línea de «salvataje» para clientes con deudas en mora, una movida que difícilmente hubiera ocurrido si la situación fuera transitoria o marginal.
El problema, en definitiva, no es solo de las familias que no llegan a fin de mes. También es del sistema de crédito que se expandió con lógica de mercado hacia sectores que históricamente no tenían acceso al financiamiento, sin construir a la vez los mecanismos de protección y refinanciación que esos sectores necesitan cuando la economía se complica.
Por ahora, el 28,5% de los bonaerenses endeudados que no paga en tiempo mide tanto la fragilidad de los bolsillos como la de un modelo de crédito que crece rápido pero que, cuando se rompe, lo hace con mucha fuerza.


