Martes 18 de agosto de 2026
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Kicillof lanzó el Consejo de Economía del Conocimiento y apuntó al gobierno: «Está desfinanciando áreas enteras de ciencia y tecnología»

El gobernador creó un espacio que reúne a más de 500 actores de universidades, pymes, sindicatos y organismos científicos. El contraejemplo que propone es bonaerense: inteligencia artificial, biotecnología y robótica. Los números del ajuste nacional son su argumento más potente.

En la misma semana en que la comunidad de la UNLP convocó a un banderazo frente al Rectorado por el desfinanciamiento universitario y los científicos del CONICET se movilizaron bajo la consigna «cientificidio», Axel Kicillof eligió el terreno de la ciencia y la tecnología para abrir un nuevo frente de disputa con el gobierno de Milei. El gobernador bonaerense lanzó el Consejo de la Economía del Conocimiento de la Provincia de Buenos Aires y lo usó como plataforma para un cruce directo al gobierno nacional.

«En un contexto de inmensos cambios tecnológicos en todo el mundo, aquí tenemos un gobierno nacional que está desfinanciando áreas enteras vinculadas a la ciencia y la tecnología: estamos perdiendo capacidades construidas durante muchos años y sufriendo día a día la fuga de cerebros», dijo el gobernador durante el acto de lanzamiento.

Y fue más directo sobre las consecuencias: «Cortar recursos para la investigación, maltratar a los investigadores y abandonar la ciencia inflige un daño incalculable al futuro de la Argentina.»

Qué es el Consejo y quiénes lo integran

El nuevo espacio reúne a más de 500 representantes de universidades, cámaras empresarias, pymes, sindicatos y organismos científicos como el CONICET o la Comisión de Investigaciones Científicas. Su objetivo central abarca áreas estratégicas como la inteligencia artificial, biotecnología, robótica e industria aeroespacial.

La composición es deliberadamente amplia: no es solo el sistema científico público sino también el sector privado y las organizaciones de trabajadores. El mensaje político que el gobernador construye con ese armado es el del «modelo» que propone en contraposición al ajuste nacional: Estado más privados más universidades, en lugar de achicamiento.

Para La Plata, sede de la UNLP y con uno de los ecosistemas científico-tecnológicos más importantes del país, el Consejo tiene una dimensión local concreta. La universidad que esta semana convocó al banderazo y que acaba de incorporar su primera computadora cuántica es exactamente el tipo de actor que el gobernador quiere integrar a esta red.

Los números del desfinanciamiento que Kicillof no necesita inventar

El argumento de Kicillof tiene sustento en los datos. Entre diciembre de 2023 y junio de 2026, el sistema científico-tecnológico argentino perdió 6.400 puestos de trabajo.

El escenario se agravó con la aprobación del Presupuesto 2026, que mantiene una reducción del gasto real del 2,5% interanual y deroga la garantía legal que fijaba un piso mínimo de inversión para el sistema científico del 0,52% del PBI. El gasto en ciencia y tecnología caerá 10,7% en términos reales este año.

Las direcciones de los Centros Científicos Tecnológicos del CONICET denunciaron la anulación de convocatorias PICT 2022 ya adjudicadas, el cierre del PICT 2023 y nuevas modalidades que excluyen áreas completas del conocimiento, en especial las ciencias básicas.

En la UBA, la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales reportó la pérdida de 438 profesores e investigadores entre diciembre de 2023 y abril de 2026. «Estamos perdiendo a uno cada dos días», dijo un miembro del cuerpo docente.

El término que los propios científicos usaron esta semana para definir el proceso es «cientificidio». Investigadores de la UBA, el CONICET y el INTI alertaron que el desfinanciamiento ya no afecta solo a los trabajadores del sector sino a la continuidad misma de una estructura que sostiene investigación, desarrollo y políticas públicas.

La fuga de cerebros: el daño que no se recupera rápido

El impacto más difícil de revertir no es presupuestario sino humano. Cuando un investigador formado durante diez o quince años en universidades públicas argentinas se va al exterior porque no tiene financiamiento ni perspectivas, la pérdida no se recupera con un decreto.
El ajuste golpea con más fuerza en las provincias. «Hay institutos del interior que no pueden pagar un pasaje para usar equipamiento en una gran ciudad».

El CONICET funciona, según explicaron sus propios trabajadores, como una carrera progresiva donde cada instancia requiere aprobar concursos. Si en esos concursos se recorta el cupo, la cantidad de gente que puede continuar en cada una de las instancias va quedando afuera del sistema. No son despidos formales sino extinciones silenciosas de trayectorias científicas.

El contrapunto bonaerense

La estrategia comunicacional de Kicillof con el Consejo de Economía del Conocimiento es la misma que usó con las rutas, la educación y el transporte: mostrar inversión provincial mientras denuncia desinversión nacional.

En ciencia, ese contraste tiene anclaje concreto en La Plata. Esta semana la UNLP incorporó su primera computadora cuántica en la Facultad de Informática, un equipo de tecnología de frontera que muy pocas universidades del mundo tienen. El mismo día que los investigadores del CONICET marchaban contra los recortes, la universidad pública platense anunciaba un equipamiento que mira al futuro.

El Consejo que lanzó Kicillof apunta a sistematizar ese tipo de apuestas: articular el conocimiento científico con la producción y el empleo en áreas estratégicas que el gobierno nacional abandonó.

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