Con la Provincia en «situación de brote», trabajadores de la educación salieron a la calle para exigir desratización urgente en las escuelas. La inacción del organismo responsable, denuncian, pone en riesgo a chicos y adultos.
La imagen dice todo: docentes platenses marchando al centro de la ciudad para pedir que saquen las ratas de las escuelas. No es una metáfora. Es lo que pasó este jueves, mientras las autoridades sanitarias bonaerenses mantienen activa la alerta por hantavirus en la región.
La movilización apuntó directamente al Consejo Escolar de La Plata, el organismo con competencia directa sobre el mantenimiento y la higiene de los edificios educativos del distrito. Los docentes reclaman medidas concretas de desratización y saneamiento ante lo que describen como una invasión de roedores que se repite en múltiples establecimientos de la ciudad.
El contexto sanitario que le da urgencia al reclamo
El hantavirus no es una amenaza abstracta. La enfermedad, que se transmite principalmente por el contacto con orina, heces o saliva de ratones silvestres infectados, tiene una tasa de mortalidad que puede superar el 30% en algunas de sus formas. Y la Provincia de Buenos Aires la tiene catalogada oficialmente como «situación de brote».
Que haya roedores en los edificios escolares mientras ese alerta está vigente no es un problema menor de infraestructura: es un riesgo sanitario real para cientos de alumnos y trabajadores de la educación que pasan horas en esos espacios cada día.
Escuelas con roedores: un problema que se arrastra
La presencia de ratas y ratones en escuelas platenses no es novedad. Es una queja que reaparece con cada temporada de frío, cuando los roedores buscan refugio en edificios con deficiencias edilicias, residuos acumulados o espacios sin mantenimiento adecuado.
Lo que cambió ahora es el contexto epidemiológico. Y lo que los docentes reclamaron no es solo desratización puntual, sino un plan sistemático que el Consejo Escolar, denuncian, no termina de implementar.
La marcha de este jueves fue la respuesta concreta a esa desidia: movilización, visibilización y presión pública ante un organismo que tiene los recursos y la responsabilidad de actuar.
El Consejo Escolar en el ojo de la tormenta
El Consejo Escolar de La Plata es el organismo descentralizado del sistema educativo bonaerense que administra los fondos destinados al mantenimiento de los edificios escolares del partido. Que los docentes lo señalen como responsable directo no es un dato menor: implica que los recursos existen pero la ejecución falla.
En un año electoral como este, con el peronismo bonaerense en proceso de reorganización interna y la gestión de Kicillof bajo la lupa en materia de servicios básicos, el reclamo docente tiene también un trasfondo político que la foto de la movilización deja expuesto.
Lo que puede pasar de acá en más
Si el Consejo Escolar no responde con medidas concretas en los próximos días, el reclamo tiene todo el potencial para escalar. Los sindicatos docentes, que ya acompañaron la marcha, pueden derivar la presión hacia el Ministerio de Educación provincial. Y con el hantavirus como telón de fondo, la cobertura mediática y la presión de las familias pueden volver el tema inmanejable políticamente. La pelota está en la cancha del organismo escolar, que tiene poco margen para ignorar la demanda.


