La sesión en la Legislatura bonaerense se cayó por falta de quórum y dejó en suspenso el endeudamiento que pidió Axel Kicillof, clave para ejecutar el Presupuesto 2026. El oficialismo no logró reunir los votos necesarios y la oposición endureció sus condiciones.
Tras aprobar el Presupuesto y la Ley Fiscal, la Legislatura bonaerense debía retomar el cuarto intermedio para tratar el pedido de endeudamiento por más de USD 3.000 millones. El peronismo necesitaba dos tercios de los votos, pero la oposición no bajó al recinto. Las negociaciones se trabaron por el fondo para los municipios y por demandas adicionales vinculadas a cargos en la Suprema Corte.
El trasfondo de la sesión caída
La Cámara de Diputados bonaerense convocó a sesión para habilitar operaciones de crédito por USD 3.035 millones, divididas en dos autorizaciones: USD 1.990 millones y USD 1.045 millones. Sin embargo, el oficialismo solo reunió 39 legisladores presentes (37 de Unión por la Patria y 2 de Nuevos Aires), lejos del quórum de 47 requerido. La UCR, el PRO y La Libertad Avanza decidieron no bajar al recinto, argumentando “falta de diálogo” con el Ejecutivo.
El punto de conflicto: los fondos para municipios
El nudo de la negociación estuvo en el fondo para los municipios.
- El Ejecutivo garantizaba recursos de libre disponibilidad para las intendencias.
- La oposición exigía que se fijara un monto concreto y estable, con desembolsos rápidos y sin discrecionalidad.
Este reclamo se convirtió en la principal condición para acompañar el endeudamiento, junto con otras demandas que aparecieron en la mesa de negociación, como la cobertura de vacantes en la Suprema Corte bonaerense.
Un revés político y financiero
La caída de la sesión expone las fracturas internas del peronismo y el aislamiento político de Kicillof, que pierde una herramienta clave para financiar su gestión en 2026. Sin la autorización de deuda, la ejecución del Presupuesto queda comprometida y el gobernador enfrenta un escenario de ahogo financiero.
Lo que viene
El oficialismo convocó a una sesión extraordinaria para el próximo miércoles, en lo que se perfila como la última oportunidad para aprobar la ley de financiamiento. El desenlace dependerá de si se logra destrabar el fondo municipal y atender las demandas opositoras en materia institucional.


