Viernes 31 de julio de 2026
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Santilli le pidió la renuncia a Villarruel y la pelea con Milei se convierte en crisis institucional

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, convirtió el enfrentamiento entre Javier Milei y Victoria Villarruel en un conflicto de una dimensión diferente. «Si no está de acuerdo que dé un paso al costado, que arme su proyecto y que compita», dijo el funcionario este viernes en Radio Mitre. La frase no es la de un legislador enojado: es la del segundo en la cadena de mando del Poder Ejecutivo pidiéndole la renuncia a una vicepresidenta elegida por el voto popular.

El detonante fue un mensaje de Villarruel en X publicado el jueves a la noche. La Vicepresidenta respondió a un posteo de la diputada Lilia Lemoine que vinculaba a Villarruel con dirigentes peronistas y la acusaba de participar en una maniobra política contra Milei. Lemoine usa el apodo «Bolukalo», que Villarruel retomó en su respuesta. «Me preocupa profundamente que el Presidente de la Nación replique insensateces e inventos», escribió la vice. «Tengo genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior», agregó. Y remató: «El presidente de la Nación no puede haber twitteado semejante estupidez».

Santilli fue el primero en responder

La reacción del oficialismo no tardó. Santilli salió a los medios con una dureza inusual. «Me parece una barbaridad, un disparate, una falta de sentido común», afirmó. «Una falta de respeto y unos agravios impropios de una persona que acompañó al Presidente en la fórmula.» Luego fue un paso más allá: «Estoy en total desacuerdo. Siempre pone palos en la rueda. Si no está de acuerdo que dé un paso al costado. ¿Cuál es la razón de estar en un lugar en el cual vos creés que no tenés que estar?».

La pregunta tiene una respuesta constitucional que Santilli eligió no dar: Villarruel no está en ese lugar por designación presidencial. Fue elegida por más de 14 millones de votos en octubre de 2023. Esa es precisamente la gravedad institucional del momento: el jefe de Gabinete le pide la renuncia a una funcionaria a la que el Presidente no puede remover.

Una interna que venía de antes

El conflicto entre Milei y Villarruel no nació este viernes. Hace meses que la Vicepresidenta mantiene distancia del ala más dura del Gobierno y que Casa Rosada presiona sobre su entorno en el Senado. Según información publicada por La Política Online, el Gobierno había ordenado forzar la renuncia del equipo de Villarruel para «dejarla sola» en el Senado, con avance sobre la secretaría parlamentaria y la administrativa.

Lo que sí resulta llamativo es que, según el mismo medio, Villarruel y Santilli habían tenido acercamientos en los últimos meses, con la Vicepresidenta explorando un polo de poder en la provincia de Buenos Aires junto al jefe de Gabinete. Si esa dinámica existió, el cruce de este viernes la pulverizó.

El límite que se cruzó

Lo que hizo Villarruel —poner en duda públicamente el estado mental del Presidente— es una frontera que hasta ahora ningún aliado de Milei dentro del espacio oficial había cruzado en forma tan explícita. El Gobierno lo leyó como un acto de traición, no como una crítica interna. La respuesta de Santilli traduce esa lectura en términos políticos: si estás afuera, andá afuera.

El problema es que Villarruel no puede ser expulsada. Y eso, en términos institucionales, es precisamente el nudo del conflicto que este viernes se hizo visible.

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