Desde Ramallo, el gobernador ironizó con la declaración jurada rectificada del Jefe de Gabinete y pidió «un pendrive para la Provincia». En el Congreso ya piden una sesión especial para interpelarlo.
Mientras inauguraba obras en Ramallo, Axel Kicillof no dejó pasar el escándalo que más incomoda al Gobierno nacional esta semana: la explicación de Manuel Adorni sobre cómo llegó a tener más de 500 mil dólares guardados en un pendrive. «Si fuera peronista estaría preso», lanzó el gobernador.
La frase que resume el doble estándar
Kicillof fue directo al hueso del planteo: «Hay gente que es antiperonista, para los que son antiperonistas dirían que si esto le pasa a un peronista ‘debería estar preso’, pero con este caso es un ‘estamos viendo'». La definición apunta a marcar la diferencia de vara con la que, según el peronismo, se mide a los funcionarios libertarios frente a los propios.
El chiste del pendrive
El gobernador hizo referencia a la entrevista en la que Adorni reveló que guardaba medio millón de dólares por año en un pendrive como «trofeo», versión que usó para justificar el origen de los fondos declarados este jueves en su declaración jurada rectificada, presentada a pedido de la Justicia federal.
Con ironía, Kicillof remató: «La verdad es que yo estoy buscando un pendrive para la provincia, para los recursos de la provincia, porque eso es mucha plata». La frase generó risas entre los presentes en el acto bonaerense.
La agenda en Ramallo
El gobernador estuvo en la localidad junto al intendente Mauro Poletti, donde inauguró una sucursal 100% sustentable del Banco Provincia y encabezó la entrega de 469 escrituras a 284 familias dentro del programa «Mi Escritura, Mi Casa».
Piden interpelar a Adorni en el Congreso
En paralelo, un arco que va de Unión por la Patria al Frente de Izquierda, pasando por la Coalición Cívica y las monobloquistas Natalia de la Sota y Marcela Pagano, pidieron formalmente una sesión especial para el martes 23 de junio. El objetivo es avanzar con una moción de censura e interpelar a Adorni, cuya figura quedó en el centro de la crisis tras admitir que tiene «ahorros en negro».
Con la sesión especial fijada para el 23 de junio y la oposición peronista buscando capitalizar el escándalo, el caso Adorni puede convertirse en uno de los ejes de la campaña bonaerense rumbo a 2027, con Kicillof posicionándose como el contraste discursivo frente a la corrupción libertaria.


