Esta semana habrá una reunión formal entre Galmarini y Bianco por pedido de la senadora del Frente Renovador. El proyecto de Durán no se moverá de la comisión hasta que haya acuerdo político. En el entorno del gobernador la frase se repite: «El que no apoya las reelecciones indefinidas quiere perder las elecciones.»
El debate sobre las reelecciones indefinidas de intendentes bonaerenses entra esta semana en una fase decisiva —o en otra de sus habituales demoras. La senadora Malena Galmarini, referente del Frente Renovador, se reunirá el lunes con el ministro de Gobierno Carlos Bianco. La legisladora pidió una reunión formal por la mesa de entradas de la Gobernación bajo el rótulo de «temas de interés público».
El encuentro llega después de semanas de tensión en la Legislatura bonaerense y con un diagnóstico que el kicillofismo no puede ignorar: hoy los votos no están.
La frase que resume la postura del gobernador
Desde el entorno del gobernador repiten una frase que define la hoja de ruta: «El que no apoya las reelecciones indefinidas es porque quiere perder las elecciones.» Kicillof necesita, según su entorno, tener ese tema resuelto antes de encarar una campaña electoral a la presidencia que todavía no empezó formalmente.
La lógica que explica esa urgencia es también la que Infobae detalló en su cobertura: si 80 intendentes pueden ir por otro mandato en sus distritos en 2027, «facilitaría» una campaña unificada con el peso del peronismo bonaerense haciéndose valer en la discusión nacional. Sin reelección indefinida, esos 80 intendentes están pensando en qué hacen en 2028. Con ella, cada uno se queda en su municipio haciendo campaña.
El massismo: no acompaña pero tampoco bloquea
El Frente Renovador tiene una posición histórica en este debate que no piensa abandonar: fue uno de los impulsores de la ley que limitó los mandatos en 2016, durante la gestión de Vidal, y no va a «borrar con el codo lo que escribieron con la mano». Galmarini llegará a la reunión con Bianco sosteniendo esa postura.
Pero el massismo también dio señales de que no va a actuar como bloqueo activo. En el Frente Renovador admiten que si el peronismo consigue los votos para modificar la ley, no serán obstáculo. La diferencia entre no acompañar y no bloquear puede ser la llave de toda la negociación.
La pelea de comisiones que traba todo
El conflicto técnico que subyace al político tiene nombre y apellido: Galmarini preside la Comisión de Reforma Política y Régimen Electoral y reclama que el proyecto de Durán sea girado a su espacio. El kicillofismo prefiere mantenerlo en la Comisión de Legislación General, que conduce el senador Germán Lago y donde podrían conseguir un dictamen de mayoría si lo pusieran a consideración.
La semana pasada, Lago reunió esa comisión pero no mencionó el expediente de Durán. El movimiento —o la falta de él— resume el estado de la negociación: el kicillofismo tiene el proyecto donde quiere pero no puede avanzar sin consenso. En la comisión de Galmarini, el kicillofismo cuenta con apenas dos representantes sobre un total de once.
La salida lateral que nadie había anticipado
Entre las alternativas que circulan en voz baja hay una que sorprende por su heterodoxia. Una de las posibilidades es que el tema lo definan los Concejos Deliberantes a partir de un proyecto de autonomía municipal que legisle sobre la cuestión electoral local. Es una posibilidad que, incluso, estaría dispuesta a discutir —aunque no quiere decir acompañar— los bloques de La Libertad Avanza.
Si esa vía prosperara, el debate no pasaría por la Legislatura sino por cada municipio. El resultado sería heterogéneo —distintos municipios con distintas reglas— y políticamente complicado. Pero para quienes no tienen los votos en el Senado bonaerense, es mejor que nada.
El kirchnerismo y el paquete completo
El cristinismo suele repetir en conversaciones informales que, más allá de las reelecciones indefinidas, lo que hay que discutir es «todo el paquete del régimen electoral junto»: qué sucederá con las PASO en PBA, si habrá desdoblamiento y si Kicillof será candidato o no.
La condición kirchnerista no es gratuita: atarlo todo en un paquete le da a La Cámpora una palanca de negociación que de otro modo no tendría. Si el gobernador quiere la reelección de intendentes, tiene que sentarse a discutir las PASO y el desdoblamiento —dos temas donde el kirchnerismo tiene posiciones propias que no coinciden necesariamente con las del MDF.


