La avenida 520 concentra 6 de los 21 accidentes fatales registrados en el Gran La Plata desde enero. El patrón se repite en las mismas cuadras y con las mismas víctimas: motociclistas jóvenes en zonas con infraestructura insuficiente.
Martín Uriel Luizaga tenía 21 años. Murió el jueves 24 de abril en avenida 522, cuando su moto chocó contra un camión. Cuatro días antes, en la misma franja del oeste platense, Juan Viter Avendaño Cardozo, de 25, perdió la vida en la avenida 520 tras perder el control de su rodado. Son los dos casos más recientes de una estadística que preocupa: 21 víctimas fatales en accidentes de tránsito en La Plata, Berisso y Ensenada en apenas cuatro meses.
Una zona que concentra los casos más graves
En la avenida 520 ocurrieron 6 de los accidentes fatales registrados en lo que va del año, la mayor concentración en un solo corredor del distrito. La secuencia arrancó el 1° de enero con la muerte de Braian Emanuel González (28) en un choque entre motos; siguió el 18 de enero con Valeria Liliana Arroyo (47), que perdió el control y chocó contra la rambla; el 14 de marzo murió Fernando Ezequiel Idalgo (33) tras un impacto a alta velocidad; y el 29 de marzo, Leandro Matías Pascual (34) chocó contra un poste de luz.
La esquina de 520 y 179 es uno de los puntos más críticos: allí fallecieron Matías Pascual el 29 de marzo y Juan Vitter el 12 de abril. Misma cuadra, dos tragedias con días de diferencia.
El área conecta localidades como Abasto con sectores próximos a la Ruta 2, y funciona como corredor de alta circulación. La presencia constante de camiones, los cruces abiertos y la escasa semaforización configuran condiciones de riesgo que se sostienen en el tiempo.
Los otros puntos calientes del mapa vial
El oeste no es el único sector comprometido. El Camino Centenario y la avenida 13 acumulan cuatro víctimas fatales: Maximiliano Nicolás Paz (34) el 9 de enero en Villa Elisa, Matías Gómez Andrades (26) el 29 de enero, Damián Eugenio Benítez (25) el 8 de febrero en Altos de San Lorenzo y Walter Arévalo, fallecido el 18 de abril en Gonnet.
El Camino General Belgrano registra dos víctimas más: Federico Baigorria (33), con graves heridas en un triple choque, y Emiliano Marone (26), embestido por un auto a alta velocidad mientras circulaba en moto.
El resto del mapa se extiende por Los Hornos, Villa Elvira, Berisso y San Carlos. Entre los casos que más impactaron en la comunidad, el de Eugenia Carril, estudiante de 18 años de la UNLP, atropellada mientras caminaba en 3 y 96, Villa Elvira. El conductor escapó y se entregó dos días después.
El dato que se repite: las motos
16 de los 21 fallecidos en lo que va del año circulaban en moto. Del resto, tres iban en auto y dos eran peatones.
De los últimos cinco siniestros fatales, cuatro tuvieron como víctimas a personas que circulaban en moto. La tendencia no es nueva: tras un 2025 en el que se alcanzó un récord de víctimas, el promedio actual ya es de seis muertos por mes.
Un motociclista tiene entre 22 y 29 veces más probabilidades de morir en un siniestro que un ocupante de un auto. En el Gran La Plata, esa diferencia se amplifica por la alta participación de las motos en el tránsito cotidiano.
Qué está haciendo el Estado — y qué no
El Concejo Deliberante comenzó a debatir un proyecto para declarar la Emergencia en Seguridad Pública por dos años, en un contexto de aumento del delito y de los siniestros viales.
En paralelo, el concejal Darío Ganduglia (Propuesta Vecinal) presentó una iniciativa para incorporar semáforos con tecnología inteligente. La propuesta prioriza los accesos al Casco Urbano, las zonas con mayor siniestralidad y los corredores de transporte público. Si el Concejo la aprueba, el Ejecutivo tendría 60 días hábiles para presentar un diagnóstico y un plan de ejecución.
El punto es que el municipio ya había anunciado en 2025 la renovación de 200 cruces semaforizados, incluyendo el Camino Centenario y el Camino General Belgrano. El sistema prometía control remoto desde la Central de Control de Tránsito con monitoreo en tiempo real. Esa obra avanzó, pero los siniestros en esos mismos corredores continuaron.
A eso se suma una decisión nacional que pasó casi inadvertida: desde el ciclo lectivo 2026, las escuelas ya no están obligadas a dictar contenidos de educación vial, tras la derogación de los artículos correspondientes mediante el Decreto 436/2025. La definición quedó en manos de cada provincia. La Provincia de Buenos Aires no anunció ninguna medida de reemplazo.
Lo que la evidencia indica
La velocidad es el factor más determinante: la energía liberada en un impacto crece con el cuadrado de la velocidad, y ese parámetro es el que define en gran medida si un accidente resulta leve o fatal. Reducirla en zonas de alta circulación, combinada con controles efectivos, es una de las intervenciones con mayor respaldo técnico.
Organizaciones civiles, especialistas y familiares de víctimas insisten en la necesidad de medidas integrales: controles sostenidos, campañas de concientización y mejoras de infraestructura en los puntos más conflictivos. La demanda no es nueva. Lo que sigue sin aparecer es la respuesta a la altura.
Proyección a corto plazo
Si el ritmo de siniestros se mantiene, La Plata cerraría 2026 superando cualquier registro anual previo. La concentración de casos en el oeste —en particular sobre la avenida 520 y sus alrededores— señala que las intervenciones de infraestructura urgentes deberían apuntar primero a esa zona: semaforización, límites de velocidad con control efectivo y mejora de la señalización. Mientras eso no ocurra, el debate institucional seguirá corriendo por detrás de los hechos.


