El fenómeno que en las últimas semanas paralizó escuelas primarias y secundarias de La Plata y la región acaba de dar un salto: ya alcanzó el ámbito universitario.
Lo que arrancó como una ola de mensajes intimidatorios en escuelas de La Plata y el interior del país escaló esta semana hacia la universidad. Estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) denunciaron el hallazgo de una amenaza de tiroteo escrita en una pared del edificio. Las autoridades tomaron intervención y la investigación ya está en marcha.
El hecho genera alarma no solo por su contenido, sino por el contexto en el que aparece: la ciudad todavía digiere el impacto de una seguidilla de amenazas similares que desde el 15 de abril sacudió a decenas de establecimientos educativos de la región y derivó en causas penales, allanamientos y un replanteo urgente de los protocolos de seguridad.
Una semana que dejó marca en La Plata
Entre el lunes y el viernes de la semana pasada se registraron seis hechos de distinta gravedad en escuelas de La Plata, con un denominador común: amenazas, armas y la intervención directa de la Justicia y la Policía.
El primer episodio que encendió la mecha fue en Villa Elisa. En la Escuela N°26, un mensaje escrito con corrector blanco en una pared advertía: «Mañana 15/04 tiroteo, el que arriesga que venga.» Lo que siguió fue una reacción en cadena.
El caso más grave se detectó cuando un alumno de quinto año llevó dos armas a un colegio de La Plata. El protocolo se activó de inmediato: evacuación parcial, requisa y aviso a la Policía. La investigación derivó en dos allanamientos en Lisandro Olmos, donde hallaron armas de fuego y chalecos antibala.
El peso sobre las fuerzas de seguridad
El desborde operativo fue real y concreto. Solo en una jornada se destinaron unos 25 móviles policiales para resguardar distintos establecimientos educativos de la ciudad, lo que resintió la presencia policial en los barrios. Cada amenaza, aunque resultara falsa, obligó a activar el mismo protocolo completo.
La fiscalía UFI N°16 tomó intervención y la DDI sigue la pista del presunto reto viral. Las autoridades dejaron en claro que tanto realizar como difundir este tipo de amenazas constituye el delito de intimidación pública, con consecuencias penales.
El fenómeno que no para de crecer
El salto a la UNLP tiene un significado particular. Hasta ahora, el patrón de amenazas se limitaba a escuelas primarias y secundarias. Que aparezca una pintada intimidatoria en una facultad universitaria marca una extensión del fenómeno que las autoridades no pueden ignorar.
La hipótesis que investigan las fuerzas de seguridad apunta a un desafío viral difundido por TikTok. Pero esa explicación, aunque probable, no neutraliza la obligación institucional de tratar cada caso con la misma seriedad. Desde la Justicia remarcaron que no se trata de hechos menores, incluso cuando la probabilidad de que sean amenazas falsas sea alta.
La UNLP, en alerta
No es la primera vez que la universidad platense enfrenta este tipo de situaciones. En noviembre de 2025, todas las facultades y dependencias de la UNLP recibieron un correo con amenazas de muerte y tiroteos, lo que llevó a la Facultad de Artes y a la de Arquitectura a suspender clases y evacuar sus edificios.
Ahora la modalidad cambia: ya no es un mail masivo sino una pintada en una pared. El formato es distinto, pero el impacto sobre la comunidad universitaria es el mismo.
Proyección a corto plazo
Con más de 50 denuncias acumuladas en la región y alrededor de 30 menores identificados por este tipo de amenazas, el sistema judicial y educativo platense lleva semanas al límite. Directivos y gremios reclaman más presencia preventiva y menos reacción post-hecho. Si la ola llega a consolidarse en el ámbito universitario, la UNLP —con sus decenas de miles de estudiantes distribuidos en catorce facultades— deberá repensar protocolos que hasta ahora no estaban diseñados para este escenario.


