La bajada de bandera diurna sube de $1.250 a $1.600 y la ficha de $125 a $160. En agosto habrá un segundo aumento. El bloque de La Libertad Avanza lideró la comisión que dio el despacho.
El taxi platense saldrá más caro desde este viernes. El Concejo Deliberante aprobó un nuevo cuadro tarifario que se aplicará en dos etapas y que acumula hasta un 73% de aumento en la tarifa nocturna si se toma el esquema completo hasta agosto. Oficialismo y oposición confluyeron en el recinto para darle luz verde a un reclamo que el sector venía sosteniendo desde hace meses.
Los nuevos valores
En esta primera etapa, la tarifa diurna pasará a tener una bajada de bandera de $1.600 y una ficha de $160, mientras que la tarifa nocturna subirá a $2.000 la bajada y $200 la ficha. Actualmente, la bajada de bandera en el día cuesta $1.250 y la ficha $125, mientras que por la noche los valores son de $1.500 y $150, respectivamente. Estos precios rigen desde diciembre de 2024, cuando se aplicó la última actualización de tarifas.
La tarifa diurna será de $2.000 por la bajada de bandera y $200 por ficha, mientras que la nocturna llegará a $2.600 la bajada y $260 la ficha.
En términos concretos: un viaje corto de noche en La Plata arrancará desde $2.000 solo para bajar la bandera. Antes de que el taxímetro sume un metro recorrido.
Quiénes firmaron y cómo se votó
El despacho salió con las firmas de los ediles de Fuerza Patria y de La Libertad Avanza, cuya concejala Florencia Barcia preside la comisión de Transporte. El proyecto necesitaba dos tercios de los votos para ser aprobado sobre tablas, y el Concejo acompañó sin mayores sobresaltos.
El consenso entre bloques que habitualmente no coinciden habla de la presión política que genera el sector del taxi, con gremios y asociaciones que llevan años cultivando llegada a los despachos del Palacio Deliberativo.
El reclamo del sector
Desde el Sindicato Unificado de Taxímetros de La Plata señalaron que el taxi era «el único servicio que no había aumentado en los últimos 16 meses, tiempo en el que la inflación superó largamente el 30 por ciento».
Según enumeraron, «subió el combustible, subieron los seguros, los aranceles de los colegios, los alimentos, todo. Pero el taxi se quedó congelado en el precio casi un año y medio».
El argumento tiene sustento: alquilar un auto taxi implica costos operativos diarios significativos entre el alquiler del vehículo y el combustible, una cifra que empujó a muchos choferes a jornadas laborales de más de 12 horas para cerrar el mes.
El elefante en la habitación: Uber y Cabify
Lo que queda pendiente es la discusión más de fondo: con Uber y Cabify operando en la ciudad sin regulación tarifaria propia, el taxi regulado compite con una desventaja estructural que ningún cuadro tarifario del Concejo termina de resolver.
La situación se complica cuando se tiene en cuenta el funcionamiento de las aplicaciones de viajes que operan en La Plata sin regulación y con tarifa propia. No es extraño solicitar un viaje en una de estas plataformas y que el auto que llega sea un taxi de la ciudad.
Ahí está la paradoja: el Concejo regula al taxi pero no puede tocar a las apps. El resultado es un sector formal que sube precios mientras convive con competidores que fijan los suyos sin ninguna intervención municipal.
Qué viene ahora
El segundo tramo del aumento, previsto para el 1° de agosto, traerá una nueva discusión en el Concejo. Para entonces, la fotografía del transporte en La Plata podría haber cambiado: si las aplicaciones privadas responden con ajustes propios, el equilibrio competitivo se mantiene. Si no lo hacen, el taxi regulado podría perder más terreno frente a plataformas que ya operan en la ciudad con una flexibilidad tarifaria que el sector formal no tiene.
La pregunta que el Concejo aún no responde es si va a regular el todo o solo una parte.


