Martes 12 de mayo de 2026
Martes 12 de mayo de 2026
loader-image
temperature icon 12°C

Dos viaductos, dos puentes y dos distribuidores: la radiografía de la obra que cambia el ingreso por City Bell

AUBASA ejecuta sobre la autopista Buenos Aires-La Plata el nuevo distribuidor de tránsito de la zona norte. El corredor incluye 2,1 km de trazado, dos viaductos sobre las vías del Roca y los arroyos Martín y Carnaval, dos puentes de conexión al Camino Centenario y un terraplén estructural. Beneficiará a más de 36 mil usuarios y avanza con fondos propios en un escenario donde la Nación frenó la obra pública.

La obra que va a reconfigurar el ingreso a la zona norte de la capital provincial entró en una etapa visible. Sobre la autopista Buenos Aires-La Plata, AUBASA ejecuta el nuevo distribuidor de City Bell, una intervención que combina ingeniería pesada y reordenamiento urbano: 2,1 kilómetros de trazado, dos viaductos, dos puentes y dos distribuidores de tránsito.

Los trabajos que ya están en marcha incluyen movimiento de suelos, ejecución de pilotes, construcción de alcantarillas y colocación de geodrenes. Es la base estructural sobre la que después se montarán los tramos elevados, los puentes y la conectividad final con el Camino Centenario.

La radiografía de la obra

El corredor está pensado como una ingeniería compleja en pleno paisaje urbano. Se construyen dos viaductos clave: uno de 364 metros sobre las vías del Ferrocarril Roca y el arroyo Carnaval, y otro de 168 metros sobre el arroyo Martín. Dos cruces que resuelven los principales obstáculos físicos de la zona.

A esos viaductos se suman dos puentes que conectan la nueva traza con el Camino Centenario: uno de 65 metros sobre la propia autopista y otro de 72 metros sobre el arroyo Martín. La conexión se completa con un terraplén estructural, pavimento, iluminación, señalización, obras de arte menores, barandas de defensa y forestación.

El conjunto define dos distribuidores de tránsito —el inicial, que se levanta junto al puente existente sobre la autopista, y el de cierre, que articula el ingreso al Camino Centenario— y un trazado de doble sentido de circulación que cambia la lógica del acceso a la zona norte.

Quiénes se benefician

El nuevo distribuidor apunta a descomprimir uno de los puntos más sensibles del acceso al Gran La Plata. Las localidades favorecidas serán principalmente City Bell, Villa Elisa, Gonnet, Gorina, Hernández y Arturo Seguí. Más de 36 mil usuarios diarios pasarán a contar con una conexión directa entre el Camino Centenario y la autopista.

La promesa es triple: reducir tiempos de viaje, descongestionar puntos críticos y mejorar la seguridad vial. Pero la lectura urbana va más allá. Una obra de esta escala suele dinamizar la actividad comercial, educativa y turística, y reconfigura el mapa de circulación de barrios que vienen creciendo en población y movimiento.

La lectura política: fondos propios mientras Nación frena

El detalle del financiamiento ordena toda la nota. La obra forma parte del Plan de Obras 2024-2027 de AUBASA y se ejecuta con fondos propios de la empresa estatal provincial. No depende de transferencias nacionales.

El dato cobra peso porque no es un detalle técnico, es político. Con la Casa Rosada en pleno congelamiento de la obra pública nacional —rutas paradas, contratos suspendidos, transferencias frenadas a las provincias— el Plan de Obras 2024-2027 de la empresa provincial quedó como uno de los pocos motores de inversión vial en la región.

Los trabajos se articulan con la gestión del intendente Julio Alak. Esa coordinación entre Provincia y Municipio aparece como una de las patas que sostienen la viabilidad del proyecto, en un contexto donde la planificación de mediano plazo en infraestructura quedó casi exclusivamente en manos provinciales.

Lo que se viene

Con los pilotes en ejecución y las primeras estructuras tomando forma, los próximos meses van a estar marcados por el avance de los viaductos y los puentes, las etapas más visibles de la obra. La conexión definitiva entre la autopista y el Camino Centenario, cuando esté operativa, va a modificar de manera profunda el mapa de circulación del Gran La Plata norte.

Para los vecinos y comercios de la zona, el desafío inmediato es convivir con los desvíos y las molestias propias de una intervención de esta magnitud. La contracara, esperan desde AUBASA, será un acceso más rápido, seguro y moderno a un sector que viene ganando peso en la región y que, hasta ahora, padecía un cuello de botella estructural.

Scroll al inicio