La Justicia avanzó en tres expedientes vinculados a la interna de la UOCRA La Plata: Braian Medina, Kevin Parrado y Gonzalo Pared irán a debate oral por hechos intimidatorios ocurridos entre 2022 y 2023 en distintas obras de la ciudad.
La guerra interna de la UOCRA La Plata sigue teniendo cola judicial. La Justicia platense fijó fecha para el inicio del juicio oral contra Braian Medina y Kevin Uriel Parrado —nietos del exlíder sindical Juan Pablo «Pata» Medina— y Gonzalo Rodrigo Pared, militante del sector que responde a Cristian «Puly» Medina. Los tres son acusados de amenazas agravadas y episodios intimidatorios ocurridos en obradores de la capital bonaerense durante 2022 y 2023.
Son tres expedientes distintos. Una misma trama.
Qué se juzgará
Las denuncias recayeron sobre Braian Medina tras presentarse en tres obradores de La Plata acompañado de un grupo de personas que exigieron cupos laborales. Al menos uno de los manifestantes estaba armado y amenazó con abrir fuego, según consta en el expediente judicial.
En uno de los casos, unas 20 personas encabezadas presuntamente por Braian Medina irrumpieron en el obrador de la obra de extensión del tren universitario. Los manifestantes reclamaban que detengan las obras y amenazaron: «o los vamos a cagar a tiros». También intentaron simular representación del Ministerio de Trabajo de la Provincia, lo que las fuentes judiciales describieron como «un simulacro de legalidad que no era tal».
La denuncia fue impulsada por la empresa OCSA S.A., integrante de la Cámara de Desarrolladores Urbanos de La Plata. Su titular es, además, uno de los denunciantes en la causa mayor que tiene al clan Medina procesado por extorsión, lavado de activos y asociación ilícita. El encadenamiento entre ambos expedientes no es casual.
El árbol genealógico del conflicto
Braian Medina y Kevin Parrado son hermanastros. Su madre es Analía Medina, hija del Pata. Los dos integran el grupo que responde a Cristian «Puly» Medina, uno de los hijos del exlíder sindical, que disputa el control de la seccional platense con la facción liderada por Iván «El General» Tobar.
La disputa ya no es por un cargo: es por el control de los accesos a las obras, la provisión de mano de obra, los favores políticos y las cajas paralelas. Los métodos, según el expediente, siguen siendo los mismos de siempre: amenaza, extorsión, patota.
Gonzalo Pared, el tercer imputado en estas causas, es un militante del sector del «Puly» sin el apellido del clan pero con presencia directa en los hechos denunciados.
Un gremio intervenido desde 2017 que sigue sin elecciones
La seccional platense de la UOCRA está intervenida desde fines de septiembre de 2017, cuando el Pata Medina fue detenido acusado de asociación ilícita, extorsión y lavado de activos. Casi una década después, la intervención continúa, las elecciones no llegan y la violencia tampoco se fue.
Este nuevo paso judicial se suma a una larga cadena de causas abiertas. La causa por la batalla campal en el Hospital San Roque de Gonnet —ocurrida en marzo de 2025— también se encamina al juicio oral, todo indica que en el correr de este 2026.
Desde hace meses hay paredones pintados en La Plata que proclaman a «Puly» y Braian Medina como «la nueva generación», dejando de lado al jefe del clan. La judicialización de esa «nueva generación» llegó antes que cualquier reconocimiento gremial.
El impacto en La Plata: obras paralizadas y empresas que se van
El trasfondo de estas causas no es solo político-sindical. Cada episodio de amenazas en obradores tiene consecuencias concretas sobre la actividad de la construcción en la ciudad. Tras uno de los ataques, una empresa amenazó con abandonar un proyecto y dejar de invertir en La Plata.
En una ciudad con déficit habitacional crónico y obras públicas que avanzan con lentitud, el control violento del acceso a los puestos de trabajo en la construcción no es solo un problema judicial: es un freno directo al desarrollo urbano.
Poder sindical
Con tres juicios orales en marcha y una causa mayor —la del Pata y el «Puly»— que arrastra años de demoras, la Justicia platense enfrenta la prueba de si puede procesar institucionalmente una estructura de poder sindical que sobrevivió a detenciones, intervenciones y cambios de gobierno. El debut de la «nueva generación Medina» en el banquillo podría marcar un punto de inflexión: si las condenas llegan, la señal para el gremio sería clara. Si no, el mensaje será el de siempre.


