El expresidente cruzó a Colonia en jet privado con empresarios clave del establishment para ordenar el financiamiento del PRO de cara a 2027. En la cumbre apareció un nombre incómodo: el dueño de la Droguería Suizo Argentina, en el centro del escándalo de las coimas de ANDIS.
Mauricio Macri no está esperando. Mientras el PRO termina de procesar su rol frente a La Libertad Avanza, el expresidente ya está jugando otro partido: el de la reconstrucción financiera de su partido y el de su propio retorno a la arena presidencial. Para eso viajó a Uruguay.
La cumbre fue en Colonia. Macri llegó en un jet privado que partió desde el aeropuerto de San Fernando junto a Jonathan Kovalivker, dueño de la Droguería Suizo Argentina, y otros empresarios. Marcos Galperín, dueño de Mercado Libre, se sumó directamente en Uruguay, donde reside por razones impositivas.
La lista de participantes no es menor. Entre los presentes estuvieron Ignacio Sáenz Valiente —exsocio de Fabio Calcaterra, primo de Macri, en el Banco Interfinanzas—, el empresario fintech Gabriel Sánchez Catena y Eduardo Bastitta Harriet, CEO y fundador de Plaza Logística.
La agenda de Colonia: plata y Ciudad
En la reunión se trataron dos grandes temas. El primero y más urgente: ordenar el financiamiento del PRO para la campaña de 2027. Macri está cada vez más decidido a competir por la presidencia y, según fuentes cercanas al encuentro, se posiciona como la continuidad del modelo libertario —con la tesis de que Milei terminará siendo para él lo que Duhalde fue para él mismo.
El segundo tema fue la Ciudad de Buenos Aires. Macri está preocupado por retener el distrito que gobierna el PRO hace dos décadas y en la cumbre se discutieron estrategias para sostener esa plaza electoral.
El nombre que complica el cuadro
La presencia de Jonathan Kovalivker en la mesa de Colonia no es un detalle menor. El empresario farmacéutico ya había jugado un rol central en el ballotage de 2023: fue uno de los principales donantes de recursos para la fiscalización del operativo que le permitió a Milei ganar la presidencia, en una estructura que Macri ayudó a armar desde un coworking en la avenida Libertador, en Núñez.
Lo que cambió desde entonces es que la Droguería Suizo Argentina quedó en el centro del escándalo de las coimas de ANDIS. La empresa de Kovalivker está señalada en una causa que salpica directamente a Karina Milei. Que Macri lo haya llevado en el mismo avión y lo haya sentado en la misma mesa en Colonia dice algo sobre cómo gestiona esos vínculos.
La coordinación con Bullrich
La cumbre de Uruguay no fue un movimiento aislado. Macri también se reunió con Patricia Bullrich para coordinar los pasos de cara a 2027. Según fuentes al tanto del encuentro, ambos coincidieron en avanzar cada uno por su lado pero de manera coordinada.
La movida de Bullrich de este martes —desafiando a Milei en la votación por la jueza de La Plata— tiene ese contexto de fondo: el PRO está recalibrando su posición, con Macri tirando los hilos desde afuera y Bullrich poniendo el cuerpo adentro del Senado.
Galperín, el símbolo
La participación de Marcos Galperín suma otra capa de lectura. El fundador de Mercado Libre es uno de los empresarios más identificados con el discurso libertario y fue uno de los referentes simbólicos del cambio cultural que impulsó a Milei. Que aparezca ahora sentado con Macri discutiendo cómo financiar una alternativa al oficialismo marca un corrimiento que no es solo político: es también del sector empresarial que hasta hace poco sostenía fervientemente al gobierno.
Con empresarios bajo la lupa judicial
El esquema que Macri está armando tiene lógica interna: si Milei se desgasta, él quiere estar posicionado como el candidato de la estabilidad liberal, con financiamiento propio y estructura territorial. El PRO reteniendo la Ciudad sería la base de lanzamiento. La pregunta que queda abierta es cuánto pesan en ese armado los vínculos con empresarios bajo la lupa judicial —y si eso puede convertirse en un pasivo antes de que empiece la campaña.


