Anthony Joshua, poseedor de los cinturones de la WBA, la IBF y la WBO, subía al ring del Madison Square Garden como un titán invicto, con un físico y una condición atlética que parecían el estándar absoluto.
Enfrente tenía a Andy Ruiz Jr., un púgil cuya apariencia, lejos del ideal del “atleta clásico”, generaba escepticismo entre expertos y aficionados. Incluso grandes plataformas como 1xBet reflejaban en sus análisis una fe total en la superioridad de Joshua. Sin embargo, la realidad del boxeo aquella noche demostró que en el peso pesado la velocidad de manos y el carácter pesan mucho más que la definición muscular.
Crónica de una caída: 7 asaltos hasta el cambio de poder
El combate se convirtió en una montaña rusa desde el primer campanazo. En el tercer asalto, Joshua derribó al mexicano con una caída a la lona. Sin embargo, Ruiz no solo se levantó, sino que logró sacudir al campeón con una serie de contragolpes, enviando a Joshua a la lona en dos ocasiones antes del final de ese mismo round de tres minutos. El británico, hasta ese momento invicto, perdió la coordinación y la disciplina táctica. El clímax llegó en el séptimo asalto: tras otro derribo de Ruiz, Joshua logró ponerse en pie a la cuenta de ocho, tambaleándose, pero sin capacidad real de defensa. El árbitro Mike Griffin detuvo el combate a los 1:27, decretando el nocaut técnico.
Resultados estadísticos y causas de la sorpresa
El resultado de este combate supuso una auténtica conmoción para el deporte mundial. Incluso analistas experimentados que elaboraban las líneas de 1xBet no pudieron prever un desarrollo de este tipo. Para entender cómo se produjo este histórico upset, conviene analizar los datos objetivos:
- Precisión de golpes. Según los datos de CompuBox, Ruiz fue más eficiente: lanzó 206 golpes, de los cuales 56 alcanzaron el objetivo (27% de precisión), mientras que Joshua conectó 47 de 175 (también un 27%).
- Categoría de peso. Joshua pesaba 112 kg (247,8 libras), mientras que Ruiz subió al ring con 122 kg (268 libras), lo que permitió al mexicano dominar en el “infighting” a corta distancia.
- Cambio de estatus. Joshua sufrió la primera derrota profesional de su carrera, cerrando su recorrido con un récord de 22-1.
Tras aquella noche en Nueva York, la comunidad del boxeo reconoció que las cifras en la columna de “derrotas” antes del combate pueden ser engañosas. Este enfrentamiento quedará para siempre en la memoria de los aficionados como el momento en que el outsider logró derribar al “niño de oro” del boxeo, rompiendo el mito de la invencibilidad de los atletas con parámetros ideales.


