Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas retrocedieron un 3,8% interanual en julio, según el relevamiento mensual de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Además, cayeron un 2,1% frente a junio. De esta manera, en los primeros siete meses del año acumulan una caída del 2,7%. El dato generó un cruce público con Marcos Galperín, y derivó en un debate más amplio sobre cómo leer el consumo en una economía que cambia de forma.
Qué pasó en julio y por qué
El descenso ocurrió después del impulso que había generado el aguinaldo en junio. Ese dinamismo coyuntural se agotó. Además, la mayor presión de las tarifas de gas y electricidad sobre los presupuestos familiares profundizó la cautela de los consumidores.
Seis de los siete sectores relevados cerraron el mes en rojo. Los mayores retrocesos interanuales se registraron en Textil e indumentaria (-5,6%), Bazar, decoración y muebles (-5,5%) y Alimentos y bebidas (-5,4%). En cambio, el único rubro positivo fue Ferretería y materiales para la construcción (+1%).
En ese contexto, el consumo se concentró en bienes esenciales, medicamentos e insumos de reposición inmediata. Por su parte, las compras de bienes durables, ropa y muebles quedaron postergadas. Las ventas siguieron dependiendo de promociones bancarias, billeteras digitales y descuentos por pago en efectivo.
Galperín cuestionó el dato y la CAME le respondió
El fundador de Mercado Libre, Marcos Galperín, cuestionó la medición en su cuenta de X. «Alguien debería comparar el volumen de todo lo que mide la CAME vs el volumen que transacciona Mercado Libre Argentina, que crece 38% en moneda constante el último trimestre», escribió. También sugirió que el volumen de su plataforma supera todo lo que mide la entidad que agrupa a las pymes.
El presidente de CAME, Ricardo Diab, respondió que «con todo gusto» incluiría a Mercado Libre en la medición. Sin embargo, aclaró: «aun sumándolo, el consumo seguiría cayendo». Además, desde la entidad explicaron que los datos no son comparables. Mientras Mercado Libre refleja el volumen de una plataforma, CAME mide la facturación real de más de 1.000 comercios pyme en todo el país. El relevamiento incluye también lo que esos mismos locales venden a través de canales digitales propios.
En ese sentido, desde la Federación Económica del Chaco remarcaron que el crecimiento de una plataforma de e-commerce y la caída de las pymes comerciales pueden coexistir. «Se trata de universos diferentes», señalaron. También apuntaron que el avance del comercio electrónico puede reflejar concentración de mercado, no necesariamente una mejora del consumo general.
Asimismo, el propio reporte de resultados del segundo trimestre de Mercado Libre reconoció que opera en un «entorno de consumo desafiante», aunque gana participación frente al comercio físico.
Los analistas: en la polémica, los dos tienen razón
El economista Matías Surt (Invecq) aportó otro dato revelador. La recaudación de Ingresos Brutos cayó 3% interanual en el primer trimestre. «Parece difícil que el e-commerce compense la caída del resto», señaló.
Por su parte, el economista Juan Pablo Ronderos planteó que la polémica tiene dos lecturas válidas al mismo tiempo. Según explicó, el consumo en Argentina cambió de forma profunda en los últimos años. Primero vino la caída del primer semestre de 2024. Luego, una recuperación fuerte en la segunda mitad del año. También señaló que algunos segmentos alcanzaron niveles récord históricos durante 2025, como las heladeras.
«Decir simplemente que ‘no hay consumo’ no es correcto. Lo que sí es cierto es que el consumo cambió, y también cambiaron las formas en que se compra y qué productos se eligen. Las compras en centros de cercanía vienen cayendo y el consumo masivo, en términos generales, está estancado», resumió Ronderos.
En tanto, la Cámara Argentina de Comercio también reflejó tendencia negativa. Su indicador de consumo cayó 1% interanual en junio y 1,6% desestacionalizado frente a mayo.


