El frío intensificó la demanda residencial de gas y se activó el esquema de emergencia. Hay once estaciones habilitadas con cupos limitados no alcanzan para atender a miles de trabajadores que dependen del combustible para salir a trabajar.
La crisis de GNC en La Plata llegó a un punto crítico. Lo que arrancó el viernes pasado como un problema técnico en el sistema de Transportadora de Gas del Sur se combinó este martes con el regreso de la actividad laboral y el inicio de clases, y la presión sobre las once estaciones habilitadas se volvió insostenible. Filas de varias cuadras, picos cerrados en la mayoría de los surtidores y cupos que se agotan en menos de una hora definen el panorama de la ciudad.
La restricción la activó Camuzzi al detectar un fuerte aumento de la demanda de gas para calefacción con la ola de frío. Ante ese escenario, la distribuidora aplicó el esquema de emergencia: prioridad para el consumo domiciliario y los servicios esenciales, recorte sobre los contratos interrumpibles de las estaciones de GNC.
Once estaciones, cupos que no alcanzan
En La Plata son actualmente once las estaciones con autorización para vender GNC, aunque con cupos limitados. La de mayor volumen está en avenida 32 y calle 6, con 4.000 metros cúbicos diarios. Las restantes operan con cupos de entre 1.000 y 2.000 metros cúbicos. Las habilitadas están ubicadas en avenida 131 y 60; avenida 31 y 67; Plaza España; 17 y 532; 120 y 526; 19 y 520; diagonal 74 entre 57 y 58; avenida 13 y 520; avenida 13 y 530; y diagonal 73 y boulevard 84.
El problema es que esos cupos se agotan rápido. Juan Carlos Berón, titular del Sindicato Unión Conductores de Taxímetros de La Plata, lo dijo sin vueltas: «Los 2.000 metros que habilitan alcanzan para una hora y muchos se quedan sin cargar». El que llega segundo en la fila puede quedarse sin nada.
Taxistas que pasan la noche esperando
Los más golpeados son quienes usan el vehículo como herramienta de trabajo: taxistas, remiseros y conductores de aplicaciones. Para ellos, reemplazar el GNC por nafta no es una incomodidad sino un cambio que multiplica varias veces el costo diario de trabajar.
Algunos optaron por pasar la noche haciendo fila para asegurarse una carga al día siguiente. La postal no es nueva en La Plata cuando hay restricciones, pero esta vez la combinación de problema técnico más frío extremo la convirtió en algo más extendido y con menos salida a la vista.
El sector también reclama que se cumpla una ordenanza que contempla la existencia de una boca de expendio exclusiva para quienes utilizan el vehículo como herramienta de trabajo. Hasta ahora, esa norma no se aplica.
Sin fecha de normalización
El fin de semana había dado una tregua relativa por la menor circulación. Pero el martes confirmó que el problema no cedió. Por ahora no hay precisiones sobre cuándo se normalizará el suministro. Mientras persistan las bajas temperaturas y se mantenga elevado el consumo residencial, la prioridad continuará puesta en los hogares y los servicios esenciales. El GNC sigue en segundo lugar.
Para miles de platenses que eligieron el gas como combustible por su menor costo frente a la nafta, la crisis de esta semana es un recordatorio de que ese ahorro tiene un costo diferente en invierno: el tiempo en la fila y la incertidumbre de si van a poder cargar.


